El pueblo no se arrodilla, se organiza y lucha

El pueblo no se arrodilla, se organiza y lucha

Las manifestaciones que comenzaron con la convocatoria del 6 de marzo han tenido una intensidad pocas veces vista en la Historia argentina.

Gremios, partidos políticos y organismos de derechos humanos, millones de personas han ocupado la calle, la Plaza y la agenda política en este marzo que se extiende más allá de sus fronteras y se hace interminable para un gobierno que juega a la victimización mientras multiplica la pobreza y el desempleo.

Se ha dado un paso cualitativo que marca un nuevo momento en el rechazo al modelo económico y la provocación permanente del macrismo. La Marcha Federal Educativa, la convocatoria del 24 de marzo y el paro del 30 impulsado por las CTA fueron ejemplos de organización, participación pacífica, democrática y con unidad en los reclamos. Al cierre de esta edición, estamos terminando la primera huelga general al gobierno de Macri, una medida que resultó contundente y con un altísimo acatamiento.

La marcha federal educativa y el paro docente de 48 horas concluyeron con una multitudinaria manifestación, el día 22 de marzo en Plaza de Mayo. La concentración reunió unas 400 mil personas que vinieron de distintos puntos del país. Los dirigentes sindicales le exigieron a Macri “que cumpla con la ley” y abra la negociación paritaria. “La operación del gobierno nacional no empezó ayer ni la semana pasada. El gobierno nacional viene sosteniendo que la educación pública no sirve. El gobierno nacional viene por la privatización, la mercantilización.

Por eso, compañeros y compañeras, nuestra tarea es una tarea difícil. Es como decía Fidel, es una batalla de ideas. Nosotros tenemos que militar en cada barrio, en cada ciudad, en cada lugar, en defensa de la educación pública. Vienen por la educación”, señaló Sonia Alesso (CTERA), al terminar el acto.

El 24 se realizó una masiva manifestación en Plaza de Mayo a 41 años del golpe y 40 años de la primera ronda de las Madres. La movilización concentró a miles y miles de personas. Se exigió la libertad inmediata de Milagro Sala y se denunció “los enormes retrocesos en materia de derechos humanos: la miseria planificada, la persecución política, la represión y el encarcelamiento de militantes, la pérdida de la soberanía política y económica”. La Avenida de Mayo amaneció adornada con siluetas de cartón a lo largo de toda su extensión. Colgadas en cada árbol y pegadas sobre los comercios que permanecerían cerrados debido al feriado nacional.

El principal reclamo fue el repudio al negacionismo del gobierno y el retroceso de las políticas de derechos humanos: “En esta Plaza gritamos son 30.000”. La consigna central fue “El mismo plan económico, la misma lucha. Paremos la miseria planificada”, para alertar sobre la implementación del modelo económico de la dictadura.

Otra gran movilización de las dos CTA y algunos gremios de la CGT se realizó el 30 para exigir el cese de los despidos en el sector público y privado, la inmediata convocatoria a paritarias libres, la defensa de la industria nacional, el trabajo argentino y en contra de las libres importaciones, la respuesta a las justas demandas de los docentes y por la libertad de Milagro. En el acto de cierre, con una Plaza de Mayo desbordada, Hugo Yasky pidió la unidad de los trabajadores contra el ajuste y aseguró que luego de la huelga general del 6 de abril habrá “un plan de acción más aguerrido y más fuerte para demostrar que hasta que el ajuste no se vaya, la lucha sigue”.

En la plaza se encontraban también organizaciones sociales y partidos políticos. En el palco estaban las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo a quienes Yasky les agradeció especialmente: “hoy es el día de la ronda, y le decimos gracias a Hebe, a Nora, a Tati, gracias a las Abuelas. El ejemplo de ellas es lo que nos mantuvo de pie en los peores momentos”.

Como respuesta a este escenario, la Alianza Pro se victimiza acusando de desestabilizadores a quienes resisten e intenta mostrarse como defensora de la democracia. En nombre de la democracia acudió el 1 de abril a Plaza de Mayo una minoría intensa que todavía le es adepta, y que solo tenía en común un profundo odio de clase, mucha desinformación y algunos traumas gastronómicos.

Los 12 años de gobiernos kirchneristas fueron un ejercicio de profundización democrática y participativa, de avances y conquistas sustanciales en todos los órdenes. No le resultará fácil al macrismo doblegar a los trabajadores e instaurar su plan de hambre. Por eso empieza a mostrar los dientes dando vía libre a las fuerzas de seguridad, para disciplinar y criminalizar la protesta y la movilización popular. Contra este modelo nos organizamos y peleamos en el terreno que mejor conocemos.tumblr_on842tRIxP1rf9hn3o1_1280

22 de marzo. En la Marcha Federal Educativa las columnas del Sur llegaron por el Puente Pueyrredón para pedir por la paritaria nacional.

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24 de marzo. El Partido se hizo presente por Memoria, Verdad y Justicia.

Télam 24/03/2017 Buenos Aires: Madres de Plaza de Mayo, organismos defensores de los Derechos Humanos,   disitintos grupos de militantes y gente en general, participan de la marcha por el Día de la Memoria, recordando los 41 años del último golpe cívico-militar, que instauró una dictadura con un  saldo luctuoso. Foto: Victoria Egurza/aa

24 de marzo. El pueblo en la calle dice: Son 30.000.

 

zzzznacp2NOTICIAS ARGENTINAS BAIRES, MARZO 30: Vista del acto de las dos CTA en plaza de Mayo. Foto NA: DAMIAN DOPACIOzzzz

30 de marzo. Basta de ajuste, el pueblo se expresó en la movilización de las CTA.


El 1A de Macri

“Sin cortar calles, sin ensuciar la vía pública, sin banderas políticas”, rezaba la convocatoria de apoyo a Macri. Se encontraron en el Obelisco y fueron hasta Plaza de Mayo. El Gobierno, que se despegó todo lo que pudo de la convocatoria (por las dudas) buscó luego capitalizarla. Lo hizo Macri en el video que cerró con un “sí se puede” y el leitmotiv de los choris y los colectivos. La mayoría de los manifestantes eran de clase media-alta y alta, sus cantos, carteles y dichos chorreaban revanchismo, odio de clase y racismo explícito. No faltó la apología del delito y el negacionismo: “desaparecieron los que tenían que desaparecer”, dijo una señora sin que se le mueva un pelo. “Que no molesten más, porque nosotros estuvimos bajo doce años de ellos”. Enojados, en un desparramo de tilinguería ignorante y banal, mostraban orgullosos la SUBE, y cantaban “no vuelven más” al ritmo de la marcha peronista. La Plaza del Sí del macrismo fue una pobre parodia de la original del menemismo.

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