ERICH HONECKER: Dignidad comunista.

ERICH HONECKER: Dignidad comunista.

ERICH HONECKER

Dignidad comunista.

Hace 105 años nació Erich Honecker, un 25 de agosto de 1912, en el seno de una familia minera de Sarre. Militó desde adolescente en la Juventud Comunista (1926) y en el Partido Comunista de Alemania (1929). Estudió en Moscú y volvió a Alemania en 1931.

En 1935 fue arrestado por la Gestapo y permaneció diez años en prisión, hasta la derrota del nazismo y el fin de la Segunda Guerra Mundial (1945).

Tras la liberación de Alemania por el Ejército Rojo, fue fundador de la Juventud Libre Alemana y del Partido Socialista Unificado de Alemania (PSUA), nacido de la unión de comunistas y socialdemócratas en la que sería la República Democrática Alemana (RDA) creada en 1949.

Desde 1971 fue Secretario General del PSUA y, desde 1975, Presidente del Consejo de Estado de la RDA.

Durante su gobierno, la RDA se convirtió en el más desarrollado y próspero país socialista, con alta calidad de vida material y cultural, dignidad laboral y seguridad social, amén de su consecuente solidaridad internacionalista con los movimientos de liberación del Tercer Mundo.

Una página muy especial al respecto ha sido escrita por miles de hermanos chilenos exiliados, perseguidos por la dictadura fascista de Pinochet, que encontraron en la RDA el abrazo fraterno de su gobierno obrero y socialista.

Entrados los años ’80, Honecker discrepó con la famosa perestroika impulsada por el traidor Gorbachov desde la cúpula del PCUS. Fuertes presiones externas e internas, así como su debilitada salud, lo llevaron a dimitir en octubre de 1989. El 9 de noviembre de ese año cayó el Muro de Berlín. “Y la taba cayó al revés”, diría un argentino con conciencia de clase, que entiende y no se resigna ante el poder del “Dios dinero”.

Tras la reunificación burguesa de Alemania, estuvo internado y luego exiliado en la embajada chilena en Moscú. Salió y fue extraditado por el patético Boris Yeltsin. Juzgado en Alemania, presentó su alegato reivindicando la causa revolucionaria de la clase obrera por la cual luchó toda su vida. Por su avanzada edad y delicado estado de salud, se le permitió exiliarse en Chile, junto a su hija Sonja, casada con un camarada chileno. Falleció en Santiago un 29 de mayo de 1994, digno en la derrota.

R.G.M.

Compartir