CUBA: Continuidad, revolución y socialismo

CUBA: Continuidad, revolución y socialismo

CUBA

Continuidad, revolución y socialismo

Con la elección del camarada Miguel Díaz-Canel a la presidencia de Cuba comienza el recambio generacional dentro de la Revolución. Pese a los deseos del imperialismo, Cuba continuará construyendo el socialismo con la misma firmeza de siempre. Raúl Castro seguirá como Primer Secretario del PCC hasta el 2021 y se buscará reforzar una dirección colectiva para esta nueva etapa.

El último proceso electoral cubano, iniciado con las elecciones municipales de 2017 y culminado con las elecciones generales de 2018, fue uno de los de mayor trascendencia histórica para el país. La llamada “generación histórica” irá poniendo en manos de la nueva generación (nacida después del triunfo de la Revolución) la responsabilidad de continuar con la construcción del socialismo cubano. El 19 de abril, una vez constituida la nueva Asamblea Nacional de Poder Popular, fue elegido el camarada Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, de 57 años, como Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la Isla en reemplazo de Raúl Castro. Al mismo tiempo fueron elegidos cinco vicepresidentes, encabezados por Salvador Valdés Mesa; un secretario y 23 miembros del Consejo de Estado, siendo 15 de ellos mujeres. Como Presidente de la Asamblea Nacional de Poder Popular seguirá en su puesto Esteban Lazo Hernández y a la cabeza del Partido Comunista continuará el ahora ex presidente, camarada Raúl Castro Ruz.

“Raúl se mantiene al frente de la vanguardia política. Él sigue siendo nuestro Primer Secretario y referente en la causa revolucionaria. Asumo la responsabilidad con la convicción de que todos los revolucionarios, desde cualquier trinchera, seremos fieles a Fidel y a Raúl”, destacó Díaz-Canel al comienzo de su discurso de asunción, donde reconoció el liderazgo de Raúl y los veteranos guerrilleros, que fueron los que más votos obtuvieron en las últimas elecciones, demostrando que la legitimidad popular de la generación histórica sigue intacta. De Raúl, particularmente, distinguió su dimensión de estadista, su capacidad de formar consensos y su liderazgo ejemplar en el proceso de implementación de los lineamientos económicos, comenzados por Fidel, para adaptar el socialismo al nuevo contexto mundial.

Respecto a su nuevo mandato, Díaz-Canel ratifico que la política exterior del país se mantendrá inalterable, sin aceptar condicionamientos de ningún tipo y siempre del lado de las causas antiimperialistas. Además llamó a todas las direcciones en los diferentes niveles a ejercer una dirección cada vez más colectiva y seguir fortaleciendo la participación del pueblo en las decisiones. “No vengo a prometer nada, como jamás hizo la Revolución en todos estos años. Vengo a cumplir el programa que nos hemos impuesto con los lineamientos del Socialismo y la Revolución”, subrayó, a la par que les aclaró a los imperialistas que no habrá espacio para una “transición” que desconozca o destruya el socialismo en Cuba. La toma de posesión del nuevo presidente evidencia una clara continuidad con el legado de la generación histórica de revolucionarios que conquistaron el poder en 1959. Como diría Raúl, el proceso es de continuidad, apegado al concepto de Revolución de Fidel de cambiar todo lo que deba ser cambiado, pero siempre dentro de la revolución y del socialismo.

Tras la toma de posesión del nuevo presidente, el Primer Secretario del PCC, Raúl Castro, tomó la palabra para cerrar la sesión plenaria de la Asamblea. Raúl comenzó rememorando hechos históricos de trascendencia, como la invasión mercenaria a Playa Girón y la proclamación del carácter socialista de la revolución, a la vez que reconoció el buen desarrollo de la democracia popular en Cuba, que permite tener una Asamblea Nacional a imagen y semejanza del pueblo trabajador. Respecto a la figura del nuevo presidente, Raúl se explayó con detalle sobre su trayectoria y explicó que su llegada al cargo no fue casual. Díaz-Canel es un trabajador, un militante y un dirigente ejemplar desde su juventud. Fue Primer Secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas de Villa Clara y luego Segundo Secretario del Comité Nacional de la organización. Se recibió de ingeniero en electrónica con un Máster en dirección, se sumó al Comité Central del PCC en 1991 y cumplió, durante el período especial, una muy destacable carrera política como Primer Secretario del PCC en las provincias de Holguín y Villa Clara (en donde fue elegido por el pueblo como diputado). Posteriormente fue designado como Ministro de Educación Superior en el 2009 y Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros en el 2012. También cumplió una misión internacionalista en Nicaragua y se destacó dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR). “Por su preparación, es el mejor y sabemos que por su dedicación tendrá éxito absoluto en la tarea que le ha encomendado nuestro órgano supremo del Poder Popular. El compañero Díaz-Canel no es un improvisado, a lo largo de los años ha demostrado capacidad de trabajo, solidez ideológica y compromiso hacia la Revolución. Su crecimiento no ha sido fruto de apresuramientos”, reflexionó Raúl.

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