CFK EN CLACSO

“La división es un lujo que no nos podemos permitir”

Cristina participó del primer Foro Mundial del Pensamiento Crítico organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) en el club Ferro Carril Oeste de la Ciudad de Buenos Aires. Ante una multitud que desbordó las instalaciones, dos expresidentas abrieron el debate.

Cristina sucedió en el escenario a Dilma, quien instó a los pueblos a resistir y enfrentar el neoliberalismo y el neofascismo. “Hay que hacer todas las alianzas necesarias, tienen que juntarse todos aquellos que estén contra el autoritarismo”, impulsó Rousseff. Cada una a su modo, con puntos de contacto y diferencias entre ambos países, remarcaron que el programa necesario de las fuerzas progresistas es crear espacios de unidad. Por el escenario pasarían Álvaro García Linera, Manuela D’Ávila, Boaventura de Souza Santos, José “Pepe” Mujica y el español Juan Carlos Monedero, entre los 300 invitados.

Pablo Gentili presentó a Cristina como la Presidenta que transformó la historia argentina y latinoamericana, la que le devolvió a su país la dignidad, la mística y la movilización. Cristina repasó los números de los últimos tres años y los contrastó con los doce años de gobiernos kirchneristas. Las conquistas y las pérdidas se fueron urdiendo en un discurso admirable y sumamente articulado. Advirtió que no se trataba de una contra-cumbre sino de un espacio propio para pensar y analizar la coyuntura.

En su exposición, se refirió explícitamente a la necesidad de “crear un nuevo frente social y político en el cual se agrupen todos los sectores agredidos por las políticas del neoliberalismo”. Convocó tanto a pañuelos verdes como celestes: “Hoy hay que crear un frente social, un frente cívico y patriótico, capaz de agrupar a todos los que se sientan agredidos por las políticas del neoliberalismo. No puede ser la división entre los que rezan y los que no rezan. Es un lujo que no nos podemos permitir”. Por eso instó a pensar este frente en términos de pueblo, una categoría que cobra vigencia a la luz de las consecuencias del neoliberalismo, que impacta en trabajadores, en las clases medias, intelectuales y hasta en grandes empresarios.

En un tramo importante desarrolló los motivos por los cuales la Alianza Cambiemos pudo ganar las elecciones y el trabajo que realiza el neoliberalismo sobre las conciencias. En las elecciones de 2015, Cambiemos ganó por una pequeña diferencia. Para lograrlo operó para romper los vínculos de la sociedad: ahí entran las quejas por los programas de inclusión, las quejas por ‘los planeros’, por la AUH o por ganancias. “El neoliberalismo también trabaja con psicólogos y psiquiatras para construir nuevo sentido común, nuevas subjetividades”. “Los espacios populares trabajamos por la igualdad de derechos”, mientras el neoliberalismo exacerba el individualismo. “La igualdad es una construcción política, no es parte de la condición humana; todo lo contrario”, dijo.

Sin embargo, señaló que en Argentina no se produjo “el fenómeno Brasil”. Acá no hubo campaña neoliberal o neofascista: “¡Para nada, al contrario, se dijo que nadie iba a perder derechos y se les aseguró trabajo a todos!”. Además, luego del fallo del 2×1, “la sociedad argentina se volcó masivamente a la calle para repudiar eso, y es una diferencia que no es menor”. Tampoco fue hacia el modelo de Brasil, en 2017. Esta diferencia marca un terreno de disputa con el macrismo muy importante y demuestra que “el grado de organización, de participación, también se logra a partir de conquistas de esos 12 años y medio”.

TEXTUALES CFK

  • «A 3 años el neoliberalismo ha vuelto a endeudar el país. El desendeudamiento nos permitió desarrollar políticas públicas sin tutelas ni órdenes. Han vuelto al FMI con un préstamo de 57.000 millones de dólares que convierte a la Argentina, a sus gobiernos, una vez más en meros gestores de políticas que le son impuestas desde afuera. Hoy la Argentina vuelve a tener el cepo estructural de una deuda externa sin precedentes.”
  • «El neoliberalismo es una construcción política del capitalismo, como lo fue también el Estado de bienestar. La igualdad es una construcción política. No es algo que esté implícito en la condición humana. Al contrario. El neoliberalismo empieza a trabajar sobre ese concepto de la igualdad exacerbando los aspectos más negativos. Este neoliberalismo ha servido para romper los lazos de solidaridad, pero fundamentalmente para que la gente no pueda identificar adecuadamente lo que le conviene en materia de gobierno y de políticas gubernamentales.”
  • «Hoy hay que crear un frente social, un frente cívico y patriótico, capaz de agrupar a todos los que se sientan agredidos por las políticas del neoliberalismo, No puede ser esa la división. No puede ser la división entre los que rezan y los que no rezan, una división que no es nacional ni popular. Es un lujo que uno nos podemos permitir. Entre nosotros están quienes llevan el pañuelo verde. Pero también quienes tienen pañuelo celeste. Aceptar eso sin que nos lleve a una división.”