QUÉ SE JUEGA EN NUESTRO PAÍS
La salida está en los BRICS
En esta coyuntura histórica, todo lo que tienen para ofrecer los superricos, ese 1% de la población mundial que acapara más de la mitad de las riquezas del planeta, es guerra, muerte, destrucción y resignación a su dominio. En los Estados Unidos, su estado gendarme cautivo, el actual presidente se prepara para un futuro de guerras permanentes mientras intenta blindar su economía del avance multipolar con una creciente participación directa del Estado en corporaciones estratégicas (la última lista incluye 10% de Intel, la acción de oro de US Steel -vendida a los japoneses con esa condición-, el 15% de MP Materials -tierras raras-, el 10% de Lithium Americas -litio- y 10% de Trilogy Metals -exploración y desarrollo de metales-).
Mientras tanto, todo el espectáculo dantesco montado alrededor del ex candidato Espert -y varios que van apareciendo, porque esta clase de delincuentes amorales vinculados al narcotráfico eran lo que necesitaba el imperialismo para esta destrucción planificada- es la cortina de humo tras la cual Sturzenegger y los ministros (delegados de Wall Street y Manhattan, al igual que el presidente) siguen presentándole para la firma a Milei decreto tras decreto, escritos en no tan oscuros estudios jurídicos privados al servicio del capital financiero trasnacional, para cumplir las exigencias de entregar el oro, los dólares, las empresas, la soberanía, el territorio y todo cuanto pueda ser entregado en el tiempo de descuento que queda hasta las elecciones presidenciales de 2027.
Los medios masivos insisten en presentar estas conductas yanquis (nacionalismo en casa, liberalismo afuera) como una contradicción, cuando son dos caras de la misma moneda: como históricamente ha sucedido, lo que nos dicen que hay que hacer acá es lo contrario de lo que hacen allá porque, precisamente, lo que necesitan es que acá NO haya políticas de defensa nacional que privilegien nuestros propios intereses. Ese es el principio sobre el que se basaron siempre las relaciones entre los países imperialistas y los países dependientes: subordinación a las necesidades del centro imperialista. Ha sido así desde el saqueo originario del oro y la plata en los siglos 16 y 17 -la acumulación capitalista originaria de la que habla Marx en El Capital- pasando por la subordinación a Gran Bretaña en el siglo 19 -la subordinación neocolonial al imperialismo que explica Lenin en “El imperialismo, fase superior del capitalismo”, donde menciona explícitamente a la Argentina como ejemplo- y al G7 durante buena parte del 20 -mediante el intercambio desigual que estudiaron y explicaron André Gunder Frank, Immanuel Wallerstein, Samir Amin y otros-. Según un paper de 2023 (Apropiación imperialista en la economía mundial: Drenaje del Sur global a través del intercambio desigual, 1990-2015): “…en 2015 el Norte se apropió del Sur 12 mil millones de toneladas de equivalentes de materias primas incorporadas, 822 millones de hectáreas de tierra incorporada, 21 exajoules de energía incorporada y 188 millones de años-persona de trabajo incorporado, por un valor de 10,8 billones de dólares en precios del Norte, lo suficiente para acabar con la pobreza extrema 70 veces. Durante todo el período, la fuga del Sur ascendió a 242.000.000.000.000 de dólares (dólares constantes de 2010). ” . Así se “regula a sí mismo” este “sistema más eficiente”. Ahí van, apropiados por los mismos, los dólares que producimos.
Ahora, la preocupación del capital financiero trasnacional es abroquelarse en lo que fuera el “patio trasero” yanqui, el continente americano, para resistir hasta las últimas consecuencias el avance de la multipolaridad que expresan los BRICS.
En función de ese objetivo, van convirtiendo a Europa en su primera línea de resistencia, augurándole a sus pueblos un futuro de tercer mundo y carne de cañón cuando decidan que es hora de ampliar su guerra en Ucrania, mientras siguen respaldando las ambiciones de Israel en el otro extremo del Mediterráneo.
A ese carro nos atan Milei y sus secuaces, y eso permiten y permitieron todos quienes en las provincias y en los congresos (nacional y provinciales) le dieron carta blanca para sus fechorías a cambio de migajas.
Pero ese destino no es inexorable para nuestra patria. Al ganar Milei en 2023 estábamos a punto de integrarnos a los BRICS, una alternativa más que interesante desde el punto de vista de los intereses nacionales. La relación con los BRICS ofrece una política de diversificación de alianzas. Permite a Argentina ejercer una mayor autonomía en su política exterior, reduciendo la asimetría y dependencia tradicional con EE.UU. Es una herramienta frente a los condicionamientos de Estados Unidos y los organismos financieros tradicionales. Retomar ese vínculo con fuerza permitiría utilizar la renta y la infraestructura provenientes del vínculo con los BRICS (y en primer lugar con China y Brasil) para sentar las bases materiales del desarrollo. Esos cimientos deberíamos aprovecharlos para potenciar la integración con las cadenas de valor de alta tecnología y los mercados de capitales de Occidente. Y todo ello, articulado y potenciado mediante las alianzas políticas y los mecanismos financieros alternativos que ofrecen los BRICS y el Sur Global. Pero eso requiere retomar el camino truncado en 2015, con las correcciones que permitan profundizar el rumbo, desarrollando una visión de largo plazo para orquestar una política de Estado que utilice esta red multipolar para un objetivo nacional inequívoco: desarrollar una economía compleja, diversificada y tecnológicamente avanzada.
El primer punto a resolver es cómo ponerle límites a los actuales beneficiarios concentrados del sistema, asociados actualmente a los principales fondos de inversión globales en la producción, la intermediación y la distribución y que tienen a sus representantes directos en los ministerios.
El próximo 26 de octubre, Fuerza Patria debe mejorar su representación en el Congreso para que vuelva a expresar intereses nacionales y populares frente al poder ejecutivo, hoy en manos extranjeras.






































