SAQUEO Y AJUSTE
Ganadores y perdedores del modelo Milei
Más allá de los números truchos que presenta el gobierno por la TV, cuando vamos a los datos crudos, la realidad de los barrios y los puestos de trabajo muestran otro panorama. La amplia mayoría de la población está consumiendo muchísimo menos que hace dos años. La homologación de las paritarias del sector privado está pisada al 1% mensual con una inflación que se está acelerando a cerca del 3% mensual. Desde noviembre de 2023, los salarios registrados acumulan una pérdida real cercana al 1% frente a la inflación trucha del INDEC (es muchísimo más alta). En el sector público nacional, el deterioro ronda el 34%. Para sostener la mentirosa “baja de la pobreza” el INDEC tuvo que inventar que los sueldos en negro crecieron más del 500%, duplicando y hasta triplicando (dependiendo del mes) a la inflación oficial. Insostenible y mentiroso por donde se lo mire. En general, los sectores no registrados tienden a moverse por debajo de los registrados. Así y todo, el caballito de batalla del gobierno continúa siendo la “desinflación” y la “estabilidad” cambiaria. Lo primero es falso y lo segundo solo es sostenible en base a rescates del imperialismo (más deuda externa) cada 5 o 6 meses.
Quiénes se benefician
La orientación del modelo económico permite distinguir qué sectores se ven claramente favorecidos. La prioridad está puesta en la minería, el petróleo y el gas, junto con la agricultura concentrada: todos motores de exportación y generación de divisas pero que no generan empleo ni desarrollo a largo plazo. Son sectores primarios. En contraste, el consumo masivo, en particular alimentos y bebidas, muestra un desempeño negativo. Lo mismo la industria en general (maquinaria, automotriz, textiles e industria pesada) y la construcción, que resultan especialmente afectadas por la apertura indiscriminada de importaciones, el atraso cambiario y la paralización de la obra pública. El proceso de reprimarización neoliberal se consolida, con una estrategia centrada casi exclusivamente en la generación de dólares a partir de recursos naturales (y solo para pagar deuda externa y ampliar ficticiamente el sector financiero especulativo). El modelo que miran es el de Paraguay, Haití o Perú, y no el de las principales potencias industriales.
Empleo, destrucción y precarización
Desde noviembre de 2023 se perdieron alrededor de 250 mil puestos de trabajo, en su mayoría en el sector privado registrado (los mejores pagos). Fueron reemplazados por trabajo precario. Tras una leve recuperación a mediados de 2024 (por rebote), la volatilidad cambiaria y la destrucción de empresas, especialmente pymes, volvió a impactar negativamente en el empleo desde junio hasta la actualidad. Los sectores más afectados siguen siendo los principales generadores de empleo. Industria y construcción explican cerca del 25% del empleo privado registrado, mientras que los sectores más beneficiados por el modelo, como agro, finanzas, minería y energía, apenas superan el 10%. Incluso dentro de la minería y el sector energético se registró una pérdida de puestos de trabajo, debido a que avanzan grandes proyectos mientras cierran empresas más pequeñas, que eran más intensivas en empleo.
Rumbo al default
En 2026 la Argentina enfrenta vencimientos de deuda externa por unos 19 mil millones de dólares, casi la mitad de las reservas brutas (las netas son negativas). Aun con una buena cosecha y una mejora en la balanza energética, la cuenta corriente volvería a ser deficitaria, principalmente por el rojo en servicios y el pago de intereses. Además, los datos recientes muestran que la inversión extranjera directa se mantiene negativa por primera vez en décadas (se van del país más empresas de las que entran). Incluso el propio presupuesto de Milei reconoce un saldo comercial negativo para 2026. El modelo no genera los dólares necesarios para pagar la fiesta del 1% de la población y el país se encamina al default o a una devaluación.
Construir Partido y Unidad Popular
Frente a este escenario, resulta indispensable redoblar la intervención en cada conflicto que surja, nacionalizar las luchas locales y volver a poner en el centro la construcción de la conciencia de clase que nuestro pueblo necesita para salir de esta situación, condición clave para defender los intereses de los trabajadores en su conjunto.
¿QUIÉNES GANARON CON MILEI?
- MARCOS GALPERIN: E-commerce y fintech — co-fundador y principal accionista de Mercado Libre. Logró escalar gracias a subsidios del Estado otorgados durante el kirchnerismo. Hoy convertido en un bravucón “libertario” que evade impuestos desde Uruguay.
- ALEJANDRO BULGHERONI: Petróleo y gas — figura clave detrás de Pan American Energy Group. Beneficiado por la “liberación” de precios de los combustibles. Los argentinos pagamos la nafta y el gasoil como si nuestro país no produjera petróleo para que Alejandro mantenga su estatus de oligarca.
- HUGO SIGMAN: Industria farmacéutica — líder de Insud Pharma y holdings vinculados a biotecnología y salud. Se beneficia de su posición dominante en el sector y por la anarquía/descontrol en los precios de medicamentos.
- LUIS PÉREZ COMPANC: Agroindustria y alimentos — vinculado históricamente con Molinos Río de la Plata y negocios agropecuarios/energéticos. Es uno de los grupos que más renta agraria se apropia, a costa no solo de los trabajadores, sino también los medianos y pequeños productores agropecuarios.
- PAOLO ROCCA: Acero, energía y minería — líder del Grupo Techint, conglomerado con negocios en acero, ingeniería, energía, minería e infraestructura. Si bien el sector industrial de este pulpo capitalista está en crisis, sus inversiones en energía y minería están manteniendo a este personaje siniestro en el podio de los mayores oligarcas de este país.
- EDUARDO EURNEKIAN: Infraestructura y servicios — controla Corporación América, operador de aeropuertos (como Aeropuertos Argentina 2000), agro y otros negocios diversificados. Mentor de Milei, este oligarca, además está metido en negocios improductivos con el Estado.
- VILA Y MANZANO: Servicios Públicos — dueños de Edenor, se vieron beneficiados por la dolarización de los servicios públicos. Milei permitió un aumento extremo en los precios de la luz y en vez de volcarse a mayores inversiones, terminaron en fuga y ganancias privadas. Los cortes siguen con tarifas más altas que en Europa. Lo mismo sucede con otras empresas oligopólicas como Edesur, Edelap, Camuzzi, Erogas, etc.
- LARRY FINK Y JAMIE DIMON: Finanzas — magnates de los “fondos de inversión” BlackRock y JP Morgan, respectivamente. Grandes beneficiarios de la política de “carry trade” impulsada por Milei hoy y por Macri en el pasado. Estos grupos prestan dólares, ganan tasa de interés y luego se fugan más de lo que apostaron en muy corto plazo. Son buitres globales, saqueadores.
¿QUÉ SECTORES GANARON?
- -FINANZAS: el sector que más creció con Milei, un 16,8%, y que explica gran parte del falso crecimiento del PBI de 2025. Se basa en el mayor cobro de impuestos en base a la apreciación ficticia de la moneda y en el carry trade, es decir, en el incremento de las tasas de interés de créditos, bonos, letras y otros instrumentos financieros.
- -PETRÓLEO Y GAS: El sector que más aporta dólares después del agro. Antes de la existencia de “Vaca Muerta” éramos deficitarios. Hoy, gracias a la estatización de YPF durante el kirchnerismo y la inversión de nuestra empresa de bandera en esa zona, Argentina es autosuficiente y exporta. Sin embargo, la desregulación y dolarización muy por encima del costo de producción de las tarifas está afectando la producción industrial y los precios del transporte y bienes de primera necesidad.
- -AGROEXPORTACIÓN: Sector primario por excelencia (muy concentrado) y principal aportante de divisas para el país. Sin embargo genera muy poco empleo y sin registrar. Con Milei se le quitó las retenciones por unos pocos días para que un puñado de empresas obtengan ganancias extraordinarias, estafando así a los pequeños y medianos productores. Los principales beneficiarios fueron las multinacionales ADM, Bunge, Cargill, Dreyfus, COFCO, Renova, Aceitera General Deheza, y Vicentín.
- -MINERÍA: Con altos precios y la aprobación del RIGI (Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones) el sector minero está empezando a ser entregado para el saqueo. El sector creció 15,7% con Milei. Toda nueva “inversión” en nuestra cordillera para extraer minerales hoy es prácticamente un regalo. Estados Unidos invadió países para aplicar regímenes como éste y apropiarse de recursos naturales. La Argentina de Milei los entrega sin más, sin pelea ni negociación. El pulpo suizo Glencore y varias empresas canadienses y australianas (como BHP) están liderando este nuevo saqueo de recursos.
- -SERVICIOS: Con la liberación y dolarización de las tarifas por encima de los precios internacionales, las principales beneficiadas son las empresas privadas concesionarias, en especial las de energía y gas. Entre ellas destacamos a Edenor, Edesur, Metrogas, Camuzzi, Naturgy y TGN/TGS (gas), así como generadoras y transportistas eléctricas como Pampa Energía, Central Puerto y Transener. Los ingresos, márgenes y valuaciones financieras de estas empresas repuntaron en proporción al derrumbe de los ingresos de los trabajadores, que hoy destinan porcentajes disparatados de sus sueldos en pagar estos servicios básicos. Sacaron subsidios, aumentaron las ganancias de sus dueños pero las inversiones todavía no aparecen.
¿QUÉ SECTORES PERDIERON?
- INDUSTRIA NACIONAL: El dólar atrasado, el derrumbe del consumo popular y la apertura indiscriminada de importaciones está destrozando este sector. El derrumbe es de casi el 10% desde la asunción de Milei y la caída no tiene piso.
- ASALARIADOS: Los trabajadores seguimos perdiendo con Mieli. Los registrados no logran ganarle a la inflación. En octubre subieron 2%, frente a una inflación del 2,3%, lo que profundiza una caída acumulada del 5,8% real durante el gobierno neoliberal (esto tomando la inflación trucha del INDEC). Los más perjudicados así y todo son los empleados públicos, con una pérdida del 14,4% desde noviembre de 2023. La fabula empeora cuando dicen que los empleos “en negro” le vienen ganando a la inflación. Este toqueteo de números es lo que les permite decir que bajó la pobreza, una falsedad. Ningún empleado precarizado gana más que hace dos años y es estadísticamente imposible que hayan superado a los sectores registrados, ya que muchos de estos empleos dependen del gasto de los primeros.
- JUBILADOS: Desde hace dos años los haberes perdieron un 27,4% de poder adquisitivo, según un informe del CEPA, una licuación que permitió al Gobierno alcanzar el dibujado “superávit fiscal primario”. La actualización por inflación reemplazó a la fórmula anterior -que combinaba salarios y recaudación-. La jubilación mínima sin bono se ubica hoy en $341.000 pesos, pero con el esquema previo habría llegado a $435.000 pesos, una diferencia de más de $90.000 pesos mensuales. La situación es aún más crítica para quienes cobran la mínima, ya que el bono quedó congelado en $70.000 pesos, perdiendo gran parte de su valor real. Son ingresos muy por debajo de la canasta de indigencia real.
- PyMEs: Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 cerraron más de 19.000 empresas, muchas de ellas pymes, lo que implicó la pérdida de más de 250.000 puestos de trabajo registrados a un ritmo de casi 29 cierres por día. La utilización de la capacidad instalada cayó al 61%, el peor nivel desde 2002, y casi la mitad de las pymes reportaron dificultades para pagar salarios, proveedores o impuestos, con retrasos de hasta 30–90 días.
- CONSTRUCCIÓN/OBRA PÚBLICA: Desde que comenzó a gobernar el títere de Milei, la obra pública nacional fue paralizada por completo. Decenas de miles de puestos de trabajo directos e indirectos desaparecieron. Las rutas del país se encuentran en un estado calamitoso y se necesitarán cifras multimillonarias para cuando haya que reconstruirlas. Los costos logísticos de las empresas también se incrementan ante la falta de obras de infraestructura.






































