REFORMA LABORAL

Organizar la resistencia en cada lucha

La norma impactará tanto en las condiciones de trabajo (despidos, vacaciones, jornada laboral, etc.) como en las atribuciones gremiales (restricción inconstitucional del derecho de huelga, desprotección sindical) y en los jubilados presentes y futuros por el plan platita que armaron con el FAL para subvencionar a empresarios y financistas como el ministro Caputo.

En los dos años de la presidencia de Milei cerraron 23 mil empresas, 30 por día, la mayoría de la construcción, del comercio y de la industria manufacturera. 290 mil trabajadores quedaron en la calle. Caen empresas tradicionales, como FATE neumáticos, ollas Essen, lácteos Verónica, 20 mil kioscos cerraron, además se fueron del país Exxon Mobil, HSBC, Prudential, Procter & Gamble, Clorox, Xerox Internexa, Petronas, Mercedes Benz, Telefónica y muchas más. La precarización y la desocupación vienen en aumento.

En el Parlamento apoyaron el despojo de los derechos a los trabajadores los representantes de LLA, del PRO, los radicales y el MID. Ocho gobernadores de origen peronista (de Río Negro, Alberto Weretilnek; de Neuquén, Rolando Figueroa, y de Salta, Gustavo Sáenz Osvaldo Jaldo, de Tucumán y Raúl Jalil, de Catamarca), uno de origen sindical (Claudio Vidal, de Santa Cruz) y otro que compitió contra el oficialismo (Hugo Passalacqua, de Misiones) mandaron a votar por la restauración conservadora.

Hubo seis gobernadores de Unión por la Patria, Axel Kicillof, de la provincia de Buenos Aires; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gustavo Melella, de Tierra del Fuego; Elías Suárez, de Santiago del Estero; Gildo Insfrán, de Formosa, y Ricardo Quintela, de La Rioja, que formaron un bloque opositor a la reforma laboral. El sindicalismo gerencial, mayoritario en la CGT, cerró filas con el gobierno traicionando abiertamente a los laburantes que debía representar.

La conflictividad social viene en aumento. Además de la continuidad de las movilizaciones sindicales, se multiplican las luchas por sectores y empresas, la ocupación y lucha de los trabajadores de FATE no constituye un hecho aislado. Como lo destaca un informe reciente de CEPA, entre enero de 2024 y el 5 de febrero de 2026 se registraron al menos 717 casos de conflictividad laboral en la Argentina. El sector más afectado fue la industria, que concentró el 62,1% de los conflictos. La principal causa fueron los despidos (63,6%), seguidos por los cierres de empresas (12,3%), las suspensiones (10%) y las crisis empresarias (7,8%). Durante los primeros dos años de gestión de Milei (enero 2024-febrero 2026), las PYMES fueron las más perjudicadas, representando el 39,1% de los casos; el 75% de las empresas son de capital nacional. En términos geográficos, la zona centro del país (Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba) concentró el 48% de los casos.

Desde las elecciones del 26 de octubre de 2025, los conflictos, lejos de haber disminuido, se intensificaron. Entre enero de 2024 y septiembre de 2025 se habían registrado 507 casos (un promedio de 24 por mes). Tras los comicios, el promedio mensual ascendió a 42 casos, acumulando 210 conflictos entre las elecciones y febrero de 2026.

La reforma laboral es completamente regresiva, pro patronal y funcional para los negocios financieros que se van a hacer con los 2.600 millones de dólares del Fondo de Asistencia Laboral para favorecer despidos. Está hecha a medida y pedido del capital en la misma línea que la Ley Bases, el aumento de las acciones represivas y la entrega de la soberanía nacional.

Frente a esta coyuntura, el Frente de Sindicatos Unidos, compuesto por sindicatos de pertenecientes a la CGT como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ATE, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores, Aceiteros y algunas filiales y gremios más pequeños, convocaron al paro nacional con movilizaciones al Congreso para frenar los planes de desmantelamiento de los derechos laborales, entendiendo que la resistencia se organiza en la lucha y las calles.

El proyecto de Milei es el mismo que el de la dictadura genocida, más allá de las formas y las distracciones vino a consolidar un país totalmente dependiente del imperio agonizante que se retuerce al norte del Rio Bravo. El desafío del campo nacional y popular y de los sindicatos más combativos es desplegar una acción política que exprese los intereses más profundos del conjunto de nuestra clase trabajadora, la única en condiciones de representar los intereses de todo el pueblo.