Gobiernos de América Latina y del mundo, diversos dirigentes y organizaciones políticas y sociales expresaron este domingo su solidaridad con Evo Morales y su rechazo al golpe de Estado que se ejecutó en contra del mandatario y el pueblo boliviano. La compañera Cristina y Alberto Fernández, quienes habían reconocido la elección y felicitado a Evo el 27 de octubre, se pronunciaron a través de las redes sociales para sancionar la violencia y el golpe contra el legítimo gobierno de Evo.

Cuba y Venezuela rápidamente rechazaron y condenaron la violencia ejercida por la derecha racista boliviana, con la complicidad de la OEA y el apoyo del gobierno de EE. UU. Además de los comunicados oficiales, Miguel Díaz-Canel, presidente de Cuba, y el canciller, Bruno Rodríguez, fueron de las primeras voces en manifestar el repudio por la situación en Bolivia y expresar la solidaridad de la Isla tras hacer un llamado a una “movilización mundial por la vida y la libertad de Evo”. El gobierno de la República Bolivariana expresó la condena con un comunicado, el presidente Maduro y el presidente de la Asamblea Constituyente dieron declaraciones condenando categóricamente el golpe de Estado consumado y llamaron a proteger la vida del compañero Evo y del pueblo boliviano.

Por su parte, en el comunicado del Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua, se condenó “enérgicamente el golpe de Estado” y expresó su “rechazo y repudio a las prácticas fascistas” que han conducido a ello. Del mismo modo, el Gobierno de Uruguay se pronunció y se mostró preocupado por el quiebre del Estado de Derecho en Bolivia e instó a la restauración inmediata del hilo democrático: “El Gobierno de Uruguay hace un urgente llamado a todos los actores bolivianos para que cesen los actos de violencia y para que el proceso electoral se encauce de conformidad con las disposiciones de la Constitución y las leyes del Estado Plurinacional de Bolivia, restaurando de inmediato el Estado de Derecho”, destacó el documento. México merece una mención aparte, fue contundente y fundamental: condenó el golpe y ofreció asilo a Evo, García Linera y demás funcionarios bolivianos. Gracias a López Obrador, la diplomacia mexicana y los esfuerzos de Alberto se logró salvar de una muerte segura al primer presidente indígena de Bolivia.

Desde el continente europeo, el Gobierno ruso dijo que lo que ha sucedido en el país sudamericano sigue todos los patrones de un golpe de Estado orquestado, y llamó a que todas las fuerzas políticas de Bolivia “actúen de forma responsable y sensata” para hallar “una salida constitucional para recuperar la paz y la tranquilidad, y se reestablezca la gobernanza en las instituciones” del país. El gobierno en funciones de España se desmarcó sutilmente de la postura de la Unión Europea y publicó un comunicado en el que condena los hechos que llevaron a la renuncia de Evo como una maniobra que “retrotrae a momentos ya pasados de la historia latinoamericana”.

Los dirigentes de Unidas Podemos llamaron lisa y llanamente golpe de Estado lo ocurrido en Bolivia. En Grecia, la fuerza de izquierda Syriza, y Alexis Tsipras, expresaron toda su solidaridad y respeto a Evo Morales y al pueblo de Bolivia “frente a todos los intentos de regresar a los días oscuros de los golpes de Estado y de la violencia”.

El gobierno de China reaccionó ante los sucesos y comunicó su preocupación. Siria también condenó el golpe de Estado, por lo que expresó su solidaridad a Evo Morales. “La República Árabe Siria condena con firmeza el golpe de Estado en Bolivia y expresa su solidaridad con el presidente electo legítimamente Evo Morales”, señaló un comunicado de la Cancillería siria.

En el mismo sentido hubo declaraciones de las congresistas del Partido Demócrata de EE. UU., Alexandria Ocasio-Cortez e Ilhan Omar y del senador Bernie Sanders. En Reino Unido, el líder laborista Jeremy Corbyn condenó el “golpe de Estado contra el pueblo boliviano”, y le envió su apoyo por “la democracia, la justicia social y la independencia”; una última referencia que apunta a las denuncias de injerencia extranjera en los sucesos que culminaron con el derrocamiento de Morales.

Organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos se pronunciaron en toda Latinoamérica y el mundo, como así también figuras de la política como el expresidente Lula y Dilma Rousseff, Rafael Correa, José Mujica, Ernesto Samper. Las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo en Argentina, entre otras instancias, repudiaron el golpe de Estado contra el gobierno constitucional de Evo Morales. Miles de personas salieron a manifestarse en Argentina y Venezuela este lunes para rechazar el golpe de Estado.

Tweets

«Golpe al corazón de la democracia y de los pueblos de Nuestra América en Bolivia. ¿Cómo y quiénes se articularon contra el único gobierno boliviano que hizo obra x los humildes? Nuestra enérgica condena al golpe de Estado y nuestra solidaridad con el hermano Presidente Evo.”

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

«En Bolivia apenas está comenzando una nueva etapa de lucha y de batalla de la revolución boliviana y suramericana. Es el pueblo que resiste y defiende la democracia en las calles de manera heroica. Estoy seguro de que Evo volverá hecho millones. ¡Viva el Pueblo Boliviano!”

Nicolás Maduro

«En Bolivia, manifestaciones violentas sin ningún tipo de limitación por parte de las fuerzas policiales, incendian viviendas y secuestran personas mientras las Fuerzas Armadas le ‘sugieren’ al presidente indígena y popular Evo Morales que renuncie. Lo de Bolivia se llama golpe de Estado.”

Cristina Fernández de Kirchner

«Acabo de saber que hubo un golpe de Estado en Bolivia y que el compañero Evo fue obligado a renunciar. Es lamentable que en América Latina las élites económicas no sepan convivir con la democracia y con la inclusión social de los más pobres.”

Lula

«Estados Unidos volvió a las peores épocas de los años ‘70, avalando intervenciones militares contra gobiernos democráticos. Y es una vergüenza la actitud de la OEA, porque la auditoría es de una endeblez importante y está absolutamente manipulada en sus resultados, y aun así Evo aceptó hacer una nueva elección y ante esa propuesta lo que encontró fue un golpe de Estado.”

Alberto Fernández

«Los golpes volvieron a América Latina. Sean parlamentarios y judiciales o militares, debemos repudiarlos y combatir enérgicamente esta tendencia. Lo que le pasó al presidente Evo, muestra el rechazo de las élites latinoamericanas a la democracia cada vez que pierden las elecciones.”

Dilma Roussef