LA CUARTA REFORMA NEOLIBERAL

Estado de ajuste

Fuimos testigos de las prepotentes palabras de Javier Milei, que mezclan odio y goce ante la perspectiva de echar a 70 mil trabajadores de la administración pública nacional, como lo demostró en su discurso en el IEFA Latan Forum. La insensibilidad con que habla de “recortes”, deja de lado que detrás de cada número hay una familia y una fuerza de trabajo menos que genera actividad económica directa e indirecta. Destruir las fuerzas productivas y poner al país de rodillas al poder extranjero, es la misión de este nuevo “mesías neoliberal”, algo que había comenzado la sangrienta dictadura de 1976, la continuó el gobierno de Carlos Menem con las devastadoras privatizaciones que hasta hoy sufrimos y la retomó Mauricio Macri, con un endeudamiento histórico y escandaloso por sus formas ilegales. En consecuencia, estamos ante la cuarta “reforma del Estado” neoliberal y la tercera en los últimos 40 años de democracia. 

La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), denunció y se declaró en estado de alerta y movilización por los despidos que ya se produjeron de manera irregular mediante mensajes por WhatsApp y correos electrónicos, métodos que alimentan la incertidumbre y el miedo al despido por parte de las y los trabajadores. Al cierre de esta edición de Nuestra Palabra, estos son los números y dependencias afectadas por el ajuste: Anses, 1.200 trabajadores; Secretaría de Agricultura Familiar, 900; Ministerio de Capital Humano, 800; Centros de Referencia de Desarrollo Social (CDR), 600; Secretaría de Trabajo, 517; Agencia Nacional de Discapacidad, 332; Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (Senaf), 300; Personal Civil de las Fuerzas Armadas, 280; Secretaría de Comercio, 225; Secretaría de Cultura, 208; Nación ART, 200; INCAA, 170; Acumar, 120; Cenard (Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo), 120; Subsecretaría de la Mujer, 150; Indec, 100; Secretaría de Derechos Humanos, 12; Administración General de Puertos, 85; Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), 89; Conicet, 87; Servicio Meteorológico Nacional, 80; Parques Nacionales, 79; Vialidad, 67; instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), 40; Ministerio de Economía, 26; COPREC (Servicio de Conciliación Previa en las Relaciones de Consumo), 25; Secretaría de Energía, 21. En el Ministerio de Capital Humano hubo 800 despidos pero prácticamente se da por hecho que para la semana próxima habrá otros 1000 más. En la Agencia Nacional de Discapacidad, entre los despedidos hay una veintena que son personas con distintas discapacidades, lo cual viola la ley de cupo que obliga al Estado a su contratación. Lo último: los 900 despidos en la Secretaría de Agricultura Familiar son parte de los 2 mil que están en transición de despidos, porque la efectivización del vaciamiento -según el decreto que lo ordena- es dentro de 90 días. 

La estrategia del gobierno de Milei de achicar el Estado no se detiene en los despidos, la licuación del salario, la escuálida paritaria y el congelamiento de sueldos, sino que a la vez ataca y deja sin fondos a la Cultura y la Educación Pública en todos sus niveles. Esto además de inspirar a las empresas privadas a recortar salarios y dejar cesantes a empleados, busca ser una señal disciplinadora para todo el pueblo argentino. De todas maneras, como es la política lo que marca el rumbo de las grandes transformaciones, para el temor del gobierno y su banda, las bases barriales y sindicales se organizan y crecen con cada lucha, con el desafío de que esta experiencia se exprese en un nuevo bloque histórico de poder, que recupere el Estado para ponerlo una vez más al servicio de la clase trabajadora y todo el pueblo argentino.