LA ESTAFA DE CAMBIEMOS: Un modelo económico que inexorablemente toca fondo

LA ESTAFA DE CAMBIEMOS

Un modelo económico que inexorablemente toca fondo

En el gobierno de Macri, los aumentos son permanentes. Los servicios y el precio de los combustibles y energía fueron liberados y dolarizados, se eliminaron las retenciones al trigo, maíz y bajaron los de la soja, con lo cual los precios internacionales impactan directamente en el mercado doméstico. Precios a valor de mercado y salarios del último de los mundos.

 En una economía deprimida, con caída del consumo, de la actividad industrial y el poder adquisitivo de los asalariados, la inflación no cesa. La suba de precios mayoristas en el primer bimestre, de 9,6%, más que duplicó el aumento en minoristas, 4,2% según cifras de un INDEC cada vez menos creíble. El fenómeno inflacionario mayorista se debe a que el gobierno “dolarizó” el precio de diversos servicios, y además permitió que empresas monopólicas en diversos rubros de insumos básicos hagan lo mismo. Para encontrar un golpe inflacionario de los precios mayoristas similar al actual, tenemos que remontarnos a los años ’80 durante la hiperinflación de Alfonsín.

La lucha contra la inflación del gobierno de Cambiemos queda reducida a la puja redistributiva expresada en el techo de las paritarias, el desempleo, la precarización laboral y el debilitamiento de los mecanismos de lucha. De esta manera se fuerza el reparto de la torta a favor del 10% más rico. En estos dos años, la desigualdad aumentó a un 4,4% de acuerdo al índice de Gini. Este indicador se acerca a cero en la medida que la equidad de los ingresos de la población mejora. En los primeros dos trimestres del 2015 se ubicó alrededor de 0,360 puntos, cuando era de 0,367 en el mismo período de 2014 y de 0,372 en 2013.

A pesar de la aplicación de la cláusula gatillo en las paritarias del 2017, el deterioro del poder adquisitivo en promedio se calcula -6,9%. Argentina es el país de la región con mayor deterioro en el poder adquisitivo del salario mínimo en los últimos 2 años, según un estudio de la UNDAV. Además, continúa la destrucción del empleo, y se observa un cambio en la composición de este: se arrasa el empleo que -en general- estaba bien remunerado y calificado, por precarios y mal remunerados. Si bien en el 2017 se dio un aumento de asalariados registrados, cuando se analizan todos los datos se observa que el 60% del incremento se explica por la modalidad del monotributo (monotributistas independientes y monotributo social). Es decir que, 6 de cada diez empleos creados corresponden a monotributistas en posiciones inestables y/o de bajos ingresos.

El empleo público precarizado también subió respecto del año 2016, a pesar de las cesantías continuas. Y la construcción, gracias a la obra pública en un año electoral, incrementó los puestos de trabajo. Sin embargo, la Industria continúa con la reducción de empleo y es el rubro en el cual más se redujo la cantidad de asalariados registrados. Este sector disminuyó su dotación laboral en 26.600 empleos en 2017. Es decir que se destruyeron 2.217 empleos por mes. En los últimos dos años, el sector industrial redujo su dotación en 68.800 puestos laborales, se perdieron empleos en la industria a razón de 2.867 puestos laborales por mes. Febrero fue otro mes de despidos. El plan de ajuste afectó a 5.608 trabajadores, entre cesanteados y suspendidos. El 65% de los despidos en el Estado se dieron en su mayoría en el marco del ajuste de la gobernadora María Eugenia Vidal.

Las cuentas públicas, balanza de pagos y comercial, son un descalabro. La baja en las retenciones y la devaluación no incrementó de las exportaciones primarias. Por el contrario, éstas se contrajeron 7% en el acumulado hasta octubre de 2017. El país tampoco pasó a ser el supermercado del mundo. Y las economías centrales están cerrando sus puertas y aplicando el proteccionismo que los neoliberales del subdesarrollo tanto detestan. Mientras, las importaciones de productos para el consumo nos inundan, quebrando a Pymes y alimentando el círculo vicioso instalado por el macrismo.

Nadie se queja ya de estrangulamiento externo, ni escasez de divisas, porque el endeudamiento del Estado proveé los dólares para sustentar el desequilibrio. Es así como la deuda externa no para de crecer con sus intereses a cuesta y ya supera el 21% del PBI, un buen negocio para el Toto, pero no tanto para el pueblo que cargará en sus espaldas, las de sus hijos y nietos el legado maldito de los representantes del capital financiero y trasnacional. La titular del FMI, en una entrevista concedida felicitó al gobierno por su labor: “Ha hecho tanto en lo que se ha llamado gradualismo, que no lo encuentro gradualista para nada, porque creo que el Gobierno ha ido a fondo con las reformas”. Como a Martinez de Hoz y Cavallo, ahora le toca a Macri recibir las felicitaciones del Fondo.

  • INFLACIÓN

-Después de un primer año con 40% de inflación y un segundo año con una tasa cercana al 25%, el primer bimestre del año 2018 se encuentra en el orden del 4,2%, superando incluso al dato para este periodo en 2017 (4,1%). En enero los precios subieron un 1,8% y para febrero la variación se posicionó en el 2,4%. Más del 25% de lo proyectado para todo el año.

-Los indicadores con mayores aumentos siguen siendo los bienes y servicios más inelásticos y donde los sectores de menos ingresos destinan la mayor parte de estos. A la cabeza de los aumentos se encuentra el rubro de vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, que incluye todos los servicios. Otros rubros que lideran los aumentos de precios son la Educación y la Salud.

  • EMPLEO Y SALARIOS

-Durante el 2017 se consolida la tendencia de destrucción del empleo, aun cuando se verifica un aumento de asalariados registrados. Si se analizan todos los datos se observa que se está dando un cambio en la composición del empleo: se destruye empleo que -en general- estaba bien remunerado y calificado, por empleos precarios y mal remunerados.

-Febrero fue otro mes de despidos. El plan de ajuste afectó a 5.608 trabajadores, entre cesanteados y suspendidos. En el 65 por ciento de despidos fueron en el Estado su mayoría, en el marco del ajuste de la gobernadora María Eugenia Vidal.

-Explotación de Minas y Canteras en alrededor de 3.300 empleos, el sector del Agro perdió unas 1.300 fuentes laborales, rubros que fueron beneficiados con reducciones impositivas.

-El rubro en el cual más se redujo la cantidad de asalariados registrados fue el de las Industrias Manufactureras. Este sector disminuyó su dotación laboral en 26.600 empleos en 2017. Es decir, que se destruyeron 2.217 empleos por mes. En los últimos dos años, el sector industrial redujo su dotación en 68.800 puestos laborales y se perdieron empleos en la industria a razón de 2.867 puestos laborales por mes.

-Con una inflación cercana al 25%, y con ingresos mínimos subiendo mucho menos (+17,2%), la reducción del poder adquisitivo fue del -6,9%. Argentina es el país de la región de mayor deterioro en el poder adquisitivo del salario mínimo en los últimos 2 años.

  • INDUSTRIA, EXPORTACIÓN E IMPORTACIONES

-En 2016, según el Indec, la industria produjo un 4,6% menos que en 2015. En el 2017 la industria solo logró recuperarse un 1,8%. Es decir, que el nivel actual de actividad industrial es un 3% menor a la que había 2 años atrás.

-El sector alimentos, el más importante dentro de la producción nacional, disminuyó 1,2% en el 2016 y un 0,8% en 2017. La industria productora de lácteos fue la más afectada con una caída acumulada del 20% en dos años. Textiles, que tiene importancia a nivel nacional por su producción y por la cantidad de empleo que brinda, cayó un 4,3% en el 2016 y un 9,4% en 2017.

-Las importaciones de los bienes de consumo final se incrementaron un 30% en dos años. También se incrementó su porcentaje dentro del total de todas las importaciones. Pasaron de un 10,9% a un 13,1%. Cuando se considera la relación entre importaciones y PBI, se tiene un aumento superior al 40% en dos años (0,85% a 1,20%).

-Las importaciones de alimentos y bebidas subieron 29,2%, las de animales 38,2% y las de vegetales un 20,4%. Argentina incrementó la compra de carne vacuna y porcina, lácteos, quesos, manteca, manzanas, peras, naranjas, batatas, cebollas, zanahorias, vinos, etc.

-El grueso de los productos primarios exportados se engloba en el ítem de cereales y oleaginosas (que suman el 70%). La venta de soja disminuyó un 19,3% (acumulado hasta octubre, interanual). También cayó la venta de frutas frescas (-11,6%), lanas sucias (-33,8%) y minerales (-30,9%). La baja en las retenciones no derivó en un aumento de las exportaciones.

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