PLAN MILEI

Hacer de Argentina una neocolonia

Luego de que Milei le ofreciera a Macri un rol como representante de la Argentina ante el mundo, se terminaron de caer todas las fichas. El macrismo está detrás de ambas candidaturas de la derecha neoliberal y fascista, tanto de Bullrich como de Milei. La clase a la que representan no es más que la oligarquía financiera trasnacional, cuyo objetivo es destruir toda proyección de una Argentina industrializada y desarrollada. Esta es la verdadera casta y Milei no es más que una marioneta de la misma.

El plan económico

Si bien el candidato “libertario” últimamente está moderando su discurso y se niega a hablar de ciertos temas que venía planteando, todas sus propuestas están ya ante los oídos del público y su objetivo está más que claro: quiere transformar a nuestro país en una neocolonia norteamericana subdesarrollada y “bananera”. Las principales medidas que tomará al llegar al gobierno se centran en destruir los salarios de los trabajadores, estén en blanco o no. Esto lo hará mediante un proceso de devaluación e hiperinflación que se generará al quitar los controles cambiarios (el mal llamado “cepo”). Cuando unas pocas empresas se queden con los pocos dólares que tiene el país, la situación será tan caótica que comenzará a aplicar la dolarización de la economía. Esto acabará con la hiperinflación pero con una desocupación enorme de dos dígitos y con salarios de miseria -ahora dolarizados- con una pobreza cercana al 80% como mínimo. Vamos a pasar de ser una país de ingresos medios-altos a un país de ingresos medios-bajos o bajos. Esa sería la consecuencia de dolarizar sin tener dólares, aún peor, debiéndolos, ya que la deuda impagable que tomó Macri seguiría pesándonos. Se acabaría también la soberanía monetaria del país, al depender ahora de lo que decida hacer el gobierno de los Estados Unidos con la tasa de interés y la cantidad de billetes en circulación. Este posible gobierno, mientras tanto, buscará achicar masivamente al Estado, cerrando ministerios, empresas públicas y privatizando aquellas que son productivas como el caso de YPF. Se le sumará a esto una reforma laboral que quitará derechos como las indemnizaciones por despido; se eliminarán subsidios a las tarifas de servicios públicos con aumentos de 400% como piso; se eliminarán retenciones e impuesto a los más ricos y se aplicará una apertura indiscriminada de la economía que destruirá nuestra ya golpeada industria nacional. Como si esto fuera poco, se buscará privatizar todo el sistema de salud y destruir nuestro sistema educativo reemplazándolo por los “vouchers”, modelo ya fracasado en el mundo. Ni hablar de ciertas propuestas que dijo en su momento como la libre venta de armas, de órganos y de niños.

Misticismo y desequilibrio mental

Al programa económico de Milei y la casta a la que responde (la oligarquía financiera extranjera) se le suma también su personalidad desequilibrada, que mezcla su dogma ultra neoliberal con un misticismo enfermizo. Su comparación constante con Moisés; el hecho de creer poder hablar con Dios, con personas ya fallecidas y hasta con animales muertos; además de sus ataques de locura que van desde la emoción a la rabia en cuestión de segundos, marcan esa identidad inestable y problemática, la cual no lo hace apto para ser presidente. Hasta tal punto llega su “locura” que el pseudo economista mandó a clonar a su perro a Estados Unidos, al que considera que sigue siendo el mismo animal fallecido. No vamos a entrar en cuestiones psicológicas, pero su historia de vida, desde su infancia hasta la actualidad, nos recuerdan mucho a la historia del líder del nazismo, Adolf Hitler. No es casual que gran parte de su armado político esté conformado por la casta pro genocida, de aquellos que apoyaron y siguen justificando la última dictadura militar: es decir, el robo de bebes, los vuelos de la muerte, la tortura y desaparición de personas, la destrucción de la industria, el endeudamiento, etc.

Relaciones carnales y balcanización

El “Loco” Milei también anticipó que de llegar al gobierno pondrá fin a la coparticipación de las provincias, un verdadero disparate. El actual sistema funciona como un mecanismo solidario para que no haya provincias “de primera” y otras “de segunda”. Esto es justamente lo que Milei quiere romper, para volver a como era el país antes de ser un Estado Nación. La miseria en varias provincias se dispararía, mientras que otras podrían buscar la secesión al desacoplarse del actual sistema vigente. Nos acercamos cada vez más a uno de los objetivos de largo plazo del imperialismo yanqui, que es balcanizar Argentina, despedazarla en varias regiones. Por eso el planteo tan desesperado en contra de los BRICS, al que Argentina ingresó hace unos pocos días. Tanto Milei como Bullrich (y Macri detrás de ellos dos) buscan romper con los BRICS y alinearse mediante relaciones carnales con Estados Unidos. No es casual que todas estas propuestas tengan el apoyo directo de varios sectores ultra reaccionarios dentro del Congreso yanqui. Nuestros principales tres socios comerciales hoy son Brasil, China y la India, todos miembros del BRICS. La potencialidad económica de nuestro país no es posible por fuera de este grupo de países. No podemos permitir que este plan económico y social reaccionario llegue al gobierno, por eso en octubre vamos todos con Unión por la Patria.

  • DOLARIZACIÓN. Además de una pérdida completa de soberanía monetaria, llevar adelante esta medida significaría expropiar los depósitos de los ahorristas y devaluar el peso frente a la cantidad disponible de dólares. Al no haber casi dólares, esto generaría de entrada una devaluación extrema y una hiperinflación que destruiría todos los salarios.
  • PRIVATIZACIONES. El candidato “libertario” prometió que de llegar a la presidencia privatizaría las pocas empresas públicas que todavía tiene nuestro país, empezando por las mas estratégicas, como YPF (hoy rompiendo records de productividad y producción), Aerolíneas Argentinas, ANSES, los Astilleros, el Correo, AySa, entre otras. Volveríamos al modelo fallido de los 90.
  • REFORMA LABORAL. Lo que busca es eliminar las indemnizaciones a los trabajadores y reemplazarlas por un magro “seguro de desempleo”. Es decir, le quita toda responsabilidad laboral a los empresarios. Además plantea reducir las cargas patronales, eliminar el salario mínimo, imponer “retiros voluntarios”, atomizar los sindicatos y limitar o incluso prohibir el derecho a huelga. Una flexibilización laboral cavernícola.
  • CIERRE DEL CONICET. Desde una ignorancia supina, Milei plantea cerrar nuestra principal institución nacional de investigación científica, que a lo largo de décadas formó recursos humanos altamente especializados en todas las áreas del conocimiento. A tal punto que es reconocido internacionalmente y se ubica en la primera posición de América Latina. A esto se le suma el cierre de Télam, el Incaa y la TV pública.
  • SALIDA DEL BRICS. Esta medida dilapida nuestro futuro horizonte exportador, ya que estaríamos mutilando nuestras relaciones comerciales y geopolíticas con nuestros principales socios, que para lo que viene siendo el 2023, los primeros puestos son miembros del BRICS: Brasil, China e India. Esto también significa un alineamiento neocolonial como patio trasero de Estados Unidos.
  • CIERRE DE MINISTERIOS. Se plantea cerrar once ministerios, entre ellos el de educación y el de salud. La idea es ir a la privatización de estos sectores. En salud sería similar al modelo de Estados Unidos, donde todo se paga y para una operación o tratamiento complejo, el paciente está obligado a endeudarse por años o décadas, o quedarse sin tratamiento. Es un sistema perverso de abandono e inhumano.
  • SISTEMA DE VOUCHERS. Se busca reemplazar el actual sistema público de educación gratuita, universal e igualitaria, por un ya fracasado sistema de vouchers, que desfinanciará al sector público en beneficio de los privados, generando un sistema de castas en donde la mejor educación la tendrán los que puedan pagar más de lo que vale el voucher. Los casos de Chile y Suecia son ejemplos del fracaso de este sistema, incluso en la calidad educativa.
  • APERTURA INDISCRIMINADA. Como durante la última dictadura militar o en el menemismo, se hará una apertura económica total con quita de todos los aranceles a las importaciones. Ningún país del planeta, incluso los más abiertos, lo hacen de forma absoluta. Esto para Argentina significaría una destrucción de la ya golpeada industria nacional, necesaria para el futuro si es que queremos ser un país industrial desarrollado.
  • QUITA DE SUBSIDIOS. La quita de estos en el sector energético provocaría un aumento de 400% como piso en las facturas de electricidad para el 70% de la población. Lo mismo sucedería con otros servicios como el agua, el gas y el transporte. Una política similar fue aplicada por Macri y la calidad de los servicios no mejoraron, incluso se invirtió menos que antes. Mas ataques al bolsillo del trabajador.
  • ELIMINAR LA COPARTICIPACIÓN. Con el disparate de eliminar el sistema de coparticipación federal, que funciona como un mecanismo solidario y descentralizado para que no haya provincias “de primera” y otras “de segunda”, Milei busca volver a como era el país antes de ser un Estado Nación. La miseria en varias provincias se dispararía, mientras que otras podrían buscar la secesión al desacoplarse del actual sistema vigente.