CABA
El Chepu no se cierra
El Che Pugliese sufrió un revés inesperado, aunque lógico en una Ciudad de Buenos Aires que se caracteriza desde hace años por tener gobiernos que persiguen a los espacios culturales en general, y en particular, a aquellos abocados a tejer redes políticas y sociales que ataquen el orden neoliberal imperante.
Es así que durante la última peña de Folclore ¡a la calle! del sábado 18, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) porteña llegó con la firme decisión de clausurar el espacio a cualquier costo y desconociendo el permiso otorgado por la Sede Comunal y el aval de la policía. “Obstrucción de la vía pública” dijeron los inspectores. Bueno, no merece mayores comentarios más que tomar ésto como decisión política que atenta contra el acceso a la cultura y contra un espacio que va creciendo desde el pie de forma sostenida.
La respuesta no tardó en llegar. Esa misma noche se comunicó abiertamente al público lo sucedido y comenzó la carrera por buscar los apoyos necesarios para revertir la situación. Tras una semana de recibir una impresionante cantidad de mensajes de solidaridad se organizó una asamblea abierta para planificar iniciativas y se apeló a distintos actores del barrio para visibilizar el conflicto: actores políticos locales, medios de comunicación vecinales, artistas amigos, espacios culturales del barrio, y sobre todo, quienes habitan el Che Pugliese día a día. Es allí donde residió la fuerza del colectivo para salir a golpear cada puerta y tocar cada timbre en busca de firmas y adhesiones a esta pelea. En esa búsqueda es que surgieron propuestas genuinas de distintos artistas que ya se movilizan ofreciendo su laburo para recaudar fondos para la causa. Peñas, festivales y rifas a beneficio son iniciativas que se encaminan a materializarse con el único fin de poder volver a levantar la persiana y devolverle al barrio su trinchera.
Lejos de paralizarnos, este revés significó la revalidación de nuestras convicciones y la puesta en valor de nuestro espíritu de lucha frente a las adversidades. Hoy cosechamos el respeto y la solidaridad que hemos sembrado a lo largo de estos seis años de existencia en esa esquina, y estamos convencidos que con ofensiva y junto a la red entramada superaremos esta perversa situación. Hacia allá vamos.






































