CAE DRÁSTICAMENTE LA APROBACIÓN A MILEI:

¿Crisis de gobernabilidad?

Algunas encuestadoras señalan que el rechazo a Milei y sus políticas de gobierno cuentan con 70% de desaprobación entre las mujeres con edad de votar. A esto hay que sumarle que Cristina y Kicillof son mejor valorados que el esperpento que ocupa la Quinta de Olivos, a pesar de la cárcel, la proscripción y la campaña sistemática contra la expresidenta y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires.

En particular dos encuestas fueron tomadas con preocupación porque vienen del establishment. Una realizada por Bloomberg / Atlas Intel, una consultora con prestigio, que entre los datos más sobresalientes sobre la situación del país destacó que un 63% de la población desaprueba el desempeño del presidente Milei; que un 68% considera algo probable, probable o muy probable que en los próximos seis meses haya “huelgas a gran escala”; que un 65% piensa que en ese mismo período hay alguna probabilidad de que se produzca “paralización de centros urbanos y/o importantes vías de transporte”; un 74% de los consultados percibe un mal estado del empleo, en un contexto de precariedad y caída del salario real. El 66% asigna chances a que quizás haya “protestas violentas/vandalismo del patrimonio público”; entre algunos de los datos más destacados sobre “riesgos o desafíos”.

Unos días antes también se había conocido otro estudio considerado serio: el índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que mostró en marzo una caída del 12,1%, reflejando una tendencia declinante por cuarto mes consecutivo. En la misma línea, una encuesta de la consultora Zuban Córdoba y Asociados afirma que la desaprobación de la gestión presidencial alcanzó el 64,5%, mientras que la aprobación se ubicó en 34,3%. El informe señala además que el 71,2% de los encuestados cree necesario un cambio de gobierno y alerta sobre la consolidación de una tendencia negativa en la evaluación del Gobierno.

Este declive ha inquietado al poder real que empieza pergeñar la continuidad del programa económico, pero con otro plantel en la Rosada. Así empezó el desfile de segundones de toda clase, desde pseudo pastores con un lejano parecido al Puma Rodriguez, hasta políticos con historiales que son prontuarios.

En notas anteriores señalamos las corruptelas que se vienen destapando alrededor de casi todo el elenco de gobierno. El caso Adorni por su alto perfil es quizás la frutilla del postre, un pobre tipo devenido en figura principal de este gobierno de estafadores que despilfarra dólares en proporciones similares a su mal gusto por la decoración de interiores y los destinos turísticos.

Sin embargo, el mar de fondo que mueve el amperímetro del llamado “humor social” es la crisis económica que Milei ha sabido conseguir. La inflación que no cede y golpea cada vez más a los ingresos populares, la actividad económica herida en todas sus ramas, pérdida de puestos de trabajo, deterioro general de las condiciones de vida de las grandes mayorías populares mientras el gobierno persiste con el ajuste y un plan económico que beneficia a una ínfima minoría. En este contexto, los escándalos de corrupción empiezan a socavar hasta a los adeptos más firmes.

En una interesante editorial del mes de abril La Nación deja en claro que lo que hay que salvar es el programa económico y le advierte al gobierno que la corrupción, puede afectar políticamente al proyecto de fondo: “Es fundamental preservar el plan en curso, fuere quien fuere el gobernante, como política de Estado. Y evitar que el populismo aplauda de pie su abandono, como en 2001, para recuperar poder y financiar desmesuras.” Es decir, preservar el programa de negocios y venderle espejitos de colores a los perjudicados de siempre evitando a toda costa que algo similar a la experiencia kirchnerista se repita.

Es nuestra tarea transformar el malestar y el revanchismo social en una salida colectiva que se traduzca en resistencia para cortar de cuajo el proyecto de las elites económicas y el imperialismo yanqui. Como señaló Lula recientemente: “La extrema derecha ha sabido sacar provecho del malestar causado por las promesas incumplidas del neoliberalismo. Ha canalizado la frustración de la gente inventando mentiras y más mentiras (…) Nuestro papel es señalar a los verdaderos culpables. Un puñado de multimillonarios concentra la mayor parte de la riqueza mundial.”