SIRIA

La batalla por Idlib

El Ejército sirio, apoyado por Rusia e Irán, comenzó la semana pasada una ofensiva a gran escala para retomar el control sobre la provincia noroccidental de Idlib, último bastión de los mal llamados “rebeldes” sirios (terroristas financiados y armados por el imperialismo). La amplia mayoría de las agrupaciones que controlan la provincia están ligadas directa o indirectamente al Frente al Nusra (Al Qaeda).

Recuperar esa provincia significaría una derrota rotunda de los Estados Unidos y sus aliados, que vienen gastando en esos grupos decenas de miles de millones de dólares desde el comienzo de la guerra en 2011. Así y todo, el gobierno del Frente Nacional Progresista de Bashar Al Assad sigue avanzando y ya controla el 60% del territorio nacional (un 30% es controlado por los kurdos y el restante 10% por los terroristas pro yanquis).

A las horas de comenzada la ofensiva, el Ejército ruso denunció la llegada de un destructor estadounidense armado con misiles Tomahawk al mar Mediterráneo y la preparación de una puesta en escena de un ataque químico en Idlib para acusar al gobierno de Assad. Los rusos advirtieron que el ataque químico estaba siendo preparado por los Cascos Blancos con participación de la CIA y de la inteligencia británica. Como era de esperar, Estados Unidos amenazó con una respuesta militar si se empleaban armas químicas. No sería la primera vez que los yanquis utilizan la excusa de un ataque químico para bombardear Siria. Así y todo, el sábado 8 de septiembre, dos aviones F-15 norteamericanos realizaron ataques con bombas incendiarias de fosforo, prohibidas por la Convención de Ginebra, contra un poblado en la provincia de Deir ez Zoir; una región que ya fue liberada por el gobierno de Assad luego de derrotar al Estado Islámico (ISIS). Cuatro días antes, el ejército de Israel atacó diversos objetivos del ejército sirio en Hama y Tartus. “Las agresiones de Israel y Estados Unidos se llevan a cabo para elevar la moral decaída de los terroristas que están perdiendo la guerra”, comunicó el gobierno sirio mediante la agencia de noticias estatal (SANA).