VENEZUELA: La Constituyente es la llave contra el facismo

VENEZUELA: La Constituyente es la llave contra el facismo

A banner that reads "We are a constituent and sovereign people" is seen during a gathering with Venezuela's President Nicolas Maduro outside the National Electoral Council (CNE) where he presented his proposal to set up a National Constituent Assembly, in Caracas, Venezuela May 3, 2017. REUTERS/Marco Bello

VENEZUELA FRENTE A UN NUEVO INTENTO DE GOLPE DE ESTADO

La Constituyente es la llave contra el facismo

Al tiempo que derrotó una nueva embestida de la OEA destinada a generar las condiciones para una intervención externa, la Revolución desbarató un renovado intento por incendiar el país. El plan del imperialismo es confrontado en todos sus frentes, mientras las elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente toman impulso.

El pasado 24 de junio, en el acto por el 196 aniversario de la Batalla de Carabobo, el presidente Nicolás Maduro anunció la neutralización de un nuevo plan de los Estados Unidos para intervenir Venezuela. Este consistía en intensificar los actos de violencia fascista contra instituciones públicas -tanto civiles como militares- mientras que desde la Organización de Estados Americanos (OEA), reunida en Cancún, México, buscaban aislar internacionalmente a Venezuela aprobando una resolución de condena contra el gobierno constitucional y contra la convocatoria a la Asamblea Nacional Constituyente. La sumatoria de estos hechos le permitiría a la derecha legitimar una “intervención humanitaria” del imperialismo yanqui.

El plan imperialista fue desbaratado en todos sus frentes: las guarimbas, que intentaron tomar por la fuerza una base aérea del ejército, fueron neutralizadas rápidamente, y la diplomacia venezolana ante la OEA (con la compañera Delcy Rodríguez a la cabeza) consiguió frenar la resolución golpista e intervencionista impulsada por Estados Unidos. Pese a las amenazas de los Estados Unidos, Venezuela no está sola. Hay que destacar que el intento de aislamiento internacional chocó además con la aparición de la República Popular China, que en el mismo mes de junio, en pleno escenario de desestabilización, firmó decenas de acuerdos de cooperación económica con Venezuela, entre ellos el ingreso al Banco Asiático de Infraestructura.

El rol de las Fuerzas Armadas, que se mantienen leales al pueblo y a la Revolución, sigue siendo clave, ya que actúan de forma disuasoria ante una eventual intervención norteamericana. El imperialismo sabe que si pisa Venezuela, las Fuerzas Armadas Bolivarianas (FANB) no se venderán ni rendirán fácilmente; por el contrario, combatirán al agresor imperialista hasta las últimas consecuencias. Por eso necesitan arrinconar a Venezuela en todos los planos, no solo el militar, sino también el económico y el diplomático. Lo procuraron en estos días en forma simultánea, pero fueron derrotados.

La propuesta para una Asamblea Nacional Constituyente, que fue presentada luego de largos meses de sabotaje económico y guarimbas fascistas (que dejaron el saldo de por lo menos 70 muertos) sigue en pie y tomando impulso. El objetivo principal de la Constituyente es garantizar la paz y detener la escalada de violencia provocada por la derecha pro-yanqui. Al mismo tiempo, busca mejorar la Constitución Bolivariana de 1999 e institucionalizar las misiones socialistas, como la Gran Misión Vivienda Venezuela, que ya entregó más de un millón y medio de viviendas para la clase trabajadora. También se buscará reconocer a los nuevos sujetos de Poder Popular como las Comunas y los Consejos Comunales. Maduro caracterizó a la Constituyente como “la única vía para convocar la soberanía plena del pueblo y establecer las bases para la regeneración de la paz de la República”.

La derecha local y el imperialismo tildan la convocatoria de anti constitucional y anti democrática. La realidad es que la Constitución Bolivariana de 1999, en su artículo 348, deja establecido de forma clara que el presidente de la República está facultado para convocar a una Asamblea Constituyente. Además, el hecho de convocar al pueblo a votar es un acto de por sí esencialmente democrático. Los constituyentes serán elegidos por el pueblo venezolano en elecciones libres, directas y secretas.

El pueblo venezolano deberá elegir un total de 545 asambleístas: 364 elegidos de forma territorial (cada municipio elegirá un miembro) y 181 de forma sectorial en base a las organizaciones de trabajadores (79), campesinos y pescadores (8), estudiantes (24), empresarios (5), indígenas (8), discapacitados (5) , pensionados (28) y consejos comunales (24). Así, los trabajadores elegirán a sus representantes en base a sus lugares de trabajo y a través de las organizaciones en las que estén nucleados. Será una constituyente ciudadana, popular y obrera, cuyo triunfo determinará el futuro de la Revolución Bolivariana y la construcción del socialismo en Venezuela.

Un ataque terrorista

Al cierre de esta edición, Venezuela fue escenario de un ataque terrorista por parte de bandas golpistas nucleadas en un sector de la policía. Un grupo de sublevados pertenecientes a la policía científica (CICPC), secuestró un helicóptero y un arsenal de armas y granadas con las que atacaron la sede del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Ministerio de Relaciones Interiores. Gracias al rápido accionar de las fuerzas de seguridad no hubo que lamentar víctimas. El presidente Nicolás Maduro ordenó la captura inmediata de los responsables y acusó a la derecha golpista de haber iniciado una escalada hacia una guerra civil.

No es casualidad que este ataque cobarde se haya perpetrado a pocas horas del intento de EE.UU. de aprobar una resolución injerencista contra Venezuela en la OEA. También trascendió que uno de los pilotos involucrados trabajaba para el ex ministro del Interior Miguel Rodríguez Torres, identificado por sus vínculos con la CIA.

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