EL 22 DE OCTUBRE: Votamos en defensa propia

EL 22 DE OCTUBRE: Votamos en defensa propia

EL 22 DE OCTUBRE

Votamos en defensa propia

Decidido a imponer con un halo de “legitimidad” las reformas estructurales exigidas por los yanquis, el gobierno de Mauricio Macri trabaja de cara al 22 de octubre pivoteando sobre tres ejes principales. En línea con las PASO, buscan instalar nuevamente un escenario de victoria generalizada y ola amarilla, omitiendo que el pasado 13 de agosto dos terceras partes del electorado nacional se pronunciaron contra el ajuste. Menos solvencia tiene aún esta pretensión eufórica, si observamos los resultados en distritos fundamentales como Buenos Aires y Santa Fe, donde perdieron. La negativa a brindar información respecto al software utilizado para la carga de los votos y la ratificación de Gendarmería al frente de la “custodia” del proceso electoral, da cuenta de que van a hacer lo necesario (fraude incluido) para darle sustento a su relato triunfal. El tercer y principal objetivo, es mostrar a una Cristina en retirada.

Esto último es vital para los planes del enemigo. El gobierno habla con desparpajo respecto al ajuste que se viene, conciente de que a una parte de la sociedad no le hace mella nada. Pero no le habla a la sociedad sino a los factores de poder. Rinden pleitesía a los Estados Unidos. El blindaje mediático siembra analfabetismo político, que es lo que licencia a Marcos Peña para decir que el “tarifazo es una percepción subjetiva”. En este barro planificado el liderazgo de Cristina los exaspera, porque rompe con el propósito manifiesto de restablecer en nuestro país un pensamiento único, a imagen y semejanza de los ’90. Hace más de un año, en Comodoro Py, CFK puso en el centro la verdadera discusión: ¿estamos mejor o peor que antes? Eso es lo esencial, el resto son palabras, y a las palabras se las lleva el viento. Sumado a esto, la corroboración de que la ex presidenta tiene un piso consolidado del 35% de los votos en la provincia de Buenos Aires.

No es azaroso entonces que Cambiemos haya relanzado su campaña electoral con una descarga de indagatorias dictadas por el juez Bonadío. Es evidente quién encabeza la lista negra de los 562 con destino en cohete a la Luna, según los deseos del presidente. En paralelo, mientras el gobierno negocia con algunos gobernadores, intendentes y legisladores la aprobación parlamentaria de un ajuste fiscal a las provincias y las reformas laboral y previsional, comienzan a darle forma a un PJ neoliberal referenciado en Pichetto, cuyo mandato exclusivo es aislar a Cristina. Es difícil mostrar y fundamentar el ocaso de un espacio político, cuando todas tus acciones orbitan en función de ese espacio político, y en particular de su liderazgo. La intimidación se hace extensiva al conjunto de nuestro pueblo, a sus representaciones políticas, sociales y sindicales. Se busca infundir miedo, paralizar y desmovilizar en el marco de una democracia restringida. Han escogido a la Gendarmería como principal fuerza de choque, fuerza operativa responsable de la desaparición forzada de Santiago Maldonado.

El 22 de octubre votamos en defensa propia. Somos concientes de que se inicia una nueva etapa, de mayor conflictividad, de crecientes luchas orientadas a frenar la profundización del neoliberalismo. Deuda externa y timba financiera se pagan con más crisis, más desocupados, menos salud y hospitales para pocos, medicamentos para pocos, más pobreza, menos escuelas, menos jubilados, y más represión. En fin, nada nuevo bajo el sol, como ponderó días atrás Domingo Felipe Cavallo. Existe sin embargo una diferencia cualitativa respecto a otros momentos de nuestra historia, y es la convicción (más fuerte en las nuevas generaciones) de que es posible construir un proyecto nacional, popular y democrático en nuestra Patria. Eso es lo que impulsa a miles y miles en todo el país a poner el cuerpo y dar la pelea, no por utopías, sino por el país que renació de las cenizas un 25 de mayo de 2003.

Ahí está Cristina, conduciendo, siempre para adelante, no importa si el enemigo es grande o más grande. Afirmados más que nunca en el movimiento de masas, tenemos que organizar a los agredidos, construir las condiciones subjetivas para enfrentar el ajuste y volver a ser gobierno en 2019.

Compartir