LA PATRIA NO SE VENDE
El Súper RIGI y el plan para convertir a la Argentina en una colonia
Con 130 votos a favor (de LLA, la UCR, el PRO y el MID) le dieron media sanción al “Súper RIGI”, un traje a medida diseñado para regalar nuestros recursos estratégicos y transformarnos en el conejillo de indias del fascismo neoliberal transnacional. En la misma semana de la votación, Peter Thiel (el multimillonario cofundador de Palantir, la empresa de espionaje masivo nacida bajo el ala de la CIA y proveedora del software militar a Estados Unidos e Israel) desembarcó en Buenos Aires. El magnate ya se compró una mansión de 12 millones de dólares en Barrio Parque y se sentó a armar el marco legal del país junto a Milei, Luis Caputo y Federico Sturzenegger. A Thiel se lo conoce por haber dicho que para él la libertad y la democracia ya no son compatibles. Ahora encontró en la Argentina el laboratorio perfecto para su distopía. El “Super RIGI” está enmarcado en este escenario, en donde se blinda por tres décadas los privilegios de corporaciones que ni siquiera van a generar empleo. Mientras le bajan impuestos a estos oligarcas, a los laburantes se los siguen subiendo; además de reducirles aportes patronales al mínimo, perdonandoles retenciones desde el primer día y abriéndoles una canilla libre para que se lleven el 100% de las divisas sin que pasen por el Banco Central. Lo más grave es que si mañana queremos reclamar algo, el Estado argentino no tiene voz ni voto: cualquier conflicto se define en un tribunal internacional elegido por la propia empresa.
Leyes a medida del saqueo
A esto le tenemos que sumar la “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”, que modifica la vieja ley de tierras y deroga el tope que prohibía que los extranjeros compren más del 15% de nuestras tierras -incluyendo las zonas de frontera protegidas-. También borra la prohibición de compra/venta del uso del suelo después de un incendio (fomentando la quema de bosques naturales para apropiarse de sus tierras). Tal es el descaro de esta ley que a hasta al operador mediático Eduardo Feinmann le pareció mucho. El CONICET ya salió a advertir que hay decenas de departamentos donde la tierra en manos extranjeras pasó el límite legal, llegando en algunos casos a superar la mitad del territorio. Lo mismo está sucediendo con otros recursos. Hace unos días el gobierno firmó la alianza denominada “Pax Silica” con Washington para entregar el litio, el cobre y las tierras raras que ellos necesitan para fabricar los chips y baterías para sus IA. No son solo los Peter Thiel, Alex Karp o Elon Musk, son también los fondos buitre y los capitales financieros de las grandes multinacionales de la OTAN las que vienen por todo. El relato oficial de que nos tenemos que arrodillar porque es la única forma de que vengan inversiones es otra mentira que se cae sola con mirar los números oficiales del Banco Central. El capital extranjero real se está fugando de la Argentina. Los únicos que entran ahora lo hacen con mentalidad de piratas y bajo condiciones de rapiña total.
El engaño de los Data Centers
Mientras el desempleo no para de crecer, podemos avizorar también lo que se viene con estos modelos de los Data Centers que quieren traer vía Super RIGI a nuestro país. Quieren instalar empresas manejadas totalmente por software y sin un solo empleado humano. No vienen ni a dar trabajo, ni a generar consumo interno (algo esencial para las Pymes). El proyecto “Stargate Argentina” de OpenAI en la Patagonia va a exigir 500 megavatios de energía, lo que equivale al triple de la capacidad de todos los centros de datos de América Latina juntos. Toda esa luz y el agua que necesitan ya se las garantizaron, mientras a los argentinos las tarifas nos revientan el bolsillo. El costo de este capricho va a salir carísimo, dejando un agujero fiscal de 8.640 millones de dólares anuales que el país va a dejar de recaudar.
Unidad y lucha
Mientras nuestro pueblo intenta llegar a fin de mes o pierde el empleo, los medios y redes del “círculo rojo” continúan distrayendo y generando shows mediáticos. Mientras se está ejecutando un plan de destrucción de la soberanía nacional que nos reduce a una colonia de los grandes capitales norteamericanos. Nosotros, como pueblo y, además, como comunistas, no podemos permitir que nuestros hijos tengan que nacer y vivir bajo un régimen de estas características. Creemos que la unidad del campo nacional y popular debe ser inmediata para así poder ir hacia el pueblo con un programa de gobierno patriótico al servicio de las grandes mayorías.
SUPER RIGI VS INDUSTRIA NACIONAL
- 1.000 MILLONES DE USD es la inversión mínima que debe comprometer una empresa para acceder al régimen. Esto significa que el programa está dirigido exclusivamente a multinacionales. Quedan excluidas las pequeñas y medianas empresas. El objetivo es cambiar la estructura productiva del país extranjerizándola mediante la entrega total de los sectores estratégicos y recursos naturales.
- 15% DE IMPUESTO A LAS GANANCIAS es la alícuota que tendrán que pagar estas multinacionales, muy inferior a la que tributan las empresas nacionales, incluyendo pymes. La intención es destruir la industria nacional a costa de este puñado de pulpos extranjeros, predominantemente de Estados Unidos y de países de la OTAN.
- 10% DE CONTRIBUCIONES PATRONALES es lo que deberán pagar estas empresas, reduciendo así el costo de contratar trabajadores. Las contribuciones en el régimen general para las empresas nacionales se ubican entre el 18% y el 23% (e incluso por encima dependiendo de la actividad). 30 años garantizados de estabilidad tributaria, cambiaria, aduanera y regulatoria tendrán estas multinacionales que ingresen. Si el Estado aumenta impuestos o modifica reglas que estas empresas vean como “perjudiciales”, un juez adicto podría dejar sin efecto lo aprobado limitando el margen de acción de futuros gobiernos.
- 100% LIBRE DISPONIBILIDAD DE DIVISAS tendrán estas multinacionales al tercer año, partiendo del 20% de los dólares obtenidos por exportaciones en el primero, 40% en el segundo y 100% a partir del tercero. Esto significa que podrán girarlos al exterior sin obligación de venderlos al Banco Central. Es decir, limita la capacidad del país de comprar reservas internacionales.
LEY DE TIERRAS VS SOBERANÍA NACIONAL
De aprobarse la reforma a la Ley de Tierras, discutida recientemente en Diputados, Argentina se encaminaría hacia la extranjerización total del territorio nacional. Hasta ahora, la legislación impedía que los extranjeros fueran propietarios de más del 15% de las tierras rurales del país, de cada provincia y de cada departamento. También establecía que una misma nacionalidad no podía concentrar más del 30% de ese cupo y fijaba un límite equivalente a 1.000 hectáreas en la zona agrícola más productiva de la Argentina. De eliminarse estas restricciones, grandes corporaciones, fondos de inversión y multimillonarios extranjeros podrán adquirir extensiones cada vez mayores del territorio argentino sin los límites que durante años buscaron evitar la concentración y la extranjerización de este recurso básico y estratégico. Hoy, alrededor de 13 millones de hectáreas ya están en manos extranjeras y representan aproximadamente el 5 % del territorio rural argentino. La historia demuestra que ningún país construyó su desarrollo entregando su territorio de esta manera. La tierra no es una simple “mercancía”, es la base de la producción de alimentos, del acceso al agua, la riqueza minera, la energía, el arraigo de nuestros pueblos y, en definitiva, de la soberanía nacional.
INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA POR EL PISO
A pesar de toda esta entrega que vienen haciendo de nuestra soberanía, nuestros recursos y nuestra industria -y pese a que el RIGI ya se viene aplicando hace rato-, los números de IED son de los más bajos de los últimos años. El Banco Central informó que durante mayo la IED registró una salida neta de 798 millones de USD mientras que el saldo acumulado desde diciembre de 2023 alcanzó un rojo de 1.188 millones USD. Un resultado que profundiza el deterioro de un indicador que el oficialismo presentó desde el inicio de la gestión como uno de los pilares para impulsar el crecimiento económico. Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que esta es la primera gestión con saldo negativo desde 2003 en materia de inversión extranjera directa. Mientras que con Milei es negativa, en 2015 con CFK era positiva en más de 3.000 millones de USD, con un acumulado de 13.400 millones de USD entre 2011 y 2015. Incluso durante el gobierno de Alberto la IED daba positiva.






































