CABA
BA (des) aprende: ¡No a la reforma educativa!
En muchas escuelas secundarias de la Ciudad de Buenos Aires se viene rechazando la implementación de una reforma (BA Aprende) que tiende a precarizar el trabajo docente y a vaciar contenidos de la educación pública. Este rechazo tiene fundamento en la efectiva pérdida de puestos de trabajo cuyo número se cuenta por decenas en las escuelas donde ya tuvo lugar la implementación. A su vez, y a la luz de las experiencias de implementación de los dos años anteriores, se puede afirmar que la reforma está caracterizada por la improvisación, la pérdida de especificidad de los espacios curriculares y por la falta de presupuesto que supone la realización de este tipo de reformas (en mobiliario, obras, recursos didácticos, etc). Es de público conocimiento que, a raíz de la reducción de la planta docente que ejecuta esta reforma, son muchos los y las docentes que en estos dos últimos años perdieron su puesto laboral o quedaron en disponibilidad encontrándose en la actualidad en la larga lista de docentes que buscan horas de trabajo.
Así como el presupuesto educativo no se incrementó para esta reforma, la misma se destaca por la improvisación en el proyecto de aprendizaje dado que, contrariamente a lo propuesto, combina materias sobre la base de la coincidencia espacial de profesores y no de un proyecto pedagógico de calidad para el estudiantado. Además, se pierden espacios pedagógicos fundamentales para el acompañamiento de las trayectorias escolares.
Las escuelas que nos oponemos a esta reforma le exigimos al GCBA que respete el ingreso voluntario de las escuelas a dicha reforma ya que en la mayoría de las mismas las condiciones que nos atraviesan hacen imposible encarar cualquier reforma, mucho menos una de estas características que plantea un cambio estructural. Además sostenemos que es indispensable que se preserve el diseño curricular y las especificidades de cada modalidad, que no se pierdan espacios de tutorías y coordinaciones, que se realice la inversión en infraestructura y tecnología y que se garanticen las condiciones adecuadas para enseñar y aprender.
Las comunidades educativas que nos oponemos estamos en alerta y movilización: en asambleas permanentes, tomas, ruidazos y movilizaciones. Antes del inicio del receso organizamos una movilización al Ministerio de Educación para pedir que escuchen los reclamos de la comunidad, en la que participamos docentes, estudiantes y familias. También hicimos volanteadas en el barrio, afichadas y videos explicando lo que el Gobierno de Macri nos quiere imponer.
Nos tenemos que organizar en cada colegio, docentes y estudiantes para que escuchen los reclamos y las necesidades que tenemos ¡Ninguna reforma a espaldas de la comunidad!






































