LIBERACIÓN O DEPENDENCIA
Un sistema inviable
En la Sesión Inaugural de la Cumbre Sur, el 12 de abril del 2000, decía el Comandante Fidel Castro: “Nunca antes la humanidad tuvo un potencial científico-técnico tan formidable, una capacidad de generación de riqueza y bienestar tan extraordinaria, y nunca antes el mundo fue tan desigual y la inequidad tan profunda. Las maravillas tecnológicas, que han hecho más pequeño al planeta en términos de comunicaciones y distancias, coexisten con la enorme y cada vez mayor distancia entre riqueza y pobreza, entre desarrollo y subdesarrollo. La globalización es una realidad objetiva, que pone de manifiesto nuestra condición de pasajeros en un mismo barco, este planeta habitado por todos”. Y agregaba: “La globalización fue encerrada en la camisa de fuerza del neoliberalismo, y como tal tiende a globalizar no el desarrollo, sino la pobreza; no el respeto a la soberanía nacional de nuestros Estados, sino su violación; no la solidaridad entre los pueblos, sino el ‘sálvese quien pueda’ en medio de desigual competencia en el mercado. Con el neoliberalismo, la economía mundial no ha crecido más rápidamente en términos reales, pero en cambio se ha multiplicado la inestabilidad, la especulación, la deuda externa, el intercambio desigual, la tendencia a ocurrir crisis financieras más frecuentes, la pobreza, la desigualdad y el abismo entre el Norte opulento y el Sur desposeído”. Porque cada paso en el desarrollo (ciencia, robótica, IA) deja expuesto el agotamiento del sistema, no su fortalecimiento. Lo vuelve cada vez más inviable.
25 años después todo se ha agudizado, pero el imperialismo solo ofrece más de lo mismo. La Coalición de los Dispuestos, el eje del globalismo belicista europeo concebida inicialmente para debatir garantías de seguridad para Ucrania y un eventual despliegue de fuerzas tras un alto el fuego, amplió progresivamente su agenda hasta convertirse en un espacio de impulso político al proyecto de militarización europeo, acompañando la expansión de la industria de defensa promovida desde la Alianza Atlántica.
Durante el Foro de la Industria de Defensa de la OTAN (NSDIF26), gobiernos, empresas, fondos de inversión e instituciones financieras debatieron mecanismos destinados a acelerar la producción de armamento, ampliar las cadenas de suministro, movilizar capital privado e incorporar nuevas tecnologías al sector de la defensa. Los anuncios realizados durante el encuentro (que incluyeron más de 50.000 millones de euros en nuevos contratos industriales, la creación de nuevas plataformas de interacción entre la OTAN y la industria y un llamamiento explícito a las principales entidades financieras para incrementar la financiación del sector) ilustran hasta qué punto la defensa comienza a estructurar decisiones que exceden ampliamente el ámbito militar.
En este contexto, el gasto en defensa pasa a ser redefinido de gasto a inversión productiva capaz de dinamizar la economía. La industria militar aparece asociada a la generación de empleo, el desarrollo tecnológico, la innovación, la expansión de la infraestructura estratégica y el fortalecimiento de las cadenas industriales. El rearme ya no se justifica solo por razones de seguridad, sino también como herramienta para estimular la producción, atraer inversiones y recuperar capacidades manufactureras.
Un nuevo reparto interimperialista del mundo está en marcha.
En el otro extremo de la contradicción dialéctica, el Presidente Xi Jinping propuso construir una Comunidad de Destino Compartido para la Humanidad, abogó por un enfoque de gobernanza global basado en la consulta y construcción conjunta y beneficios compartidos, abogó por la práctica del multilateralismo genuino, y promovió una multipolarización mundial igualitaria y ordenada y una globalización económica inclusiva y que beneficie a todos. En 2025, propuso la Iniciativa de Gobernanza Global, ofreciendo una solución china a la pregunta de nuestro tiempo: “¿Qué tipo de sistema de gobernanza global construir y cómo reformar y mejorar la gobernanza global?”.
La Iniciativa de Gobernanza Global tiene como objetivo promover la construcción de un sistema de gobernanza global más justo y razonable, salvaguardar resueltamente la autoridad y el estatus de las Naciones Unidas, que las grandes potencias demuestren responsabilidad y compromiso y promueve la unidad y cooperación entre todos los países para subsanar los déficits de paz y desarrollo. Dice que “Es imperativo mantener inquebrantablemente el sistema internacional con las Naciones Unidas como núcleo, salvaguardar el orden internacional basado en el derecho internacional y defender las normas fundamentales de las relaciones internacionales basadas en los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, en lugar de crear un nuevo sistema desde cero”.
Como hace 90 años, se van configurando en el mundo dos polos antagónicos: en un extremo, el imperialismo, enemigo de los pueblos y de la paz desde sus orígenes. En el otro, los países que con sus pueblos y con diversa suerte iniciaron la transición del capitalismo al socialismo, cada uno con las formas correspondientes a sus realidades.






































