Un cinismo peligroso

LA DERECHA APUESTA AL CAOS

Sólo la flagrante complicidad de los medios masivos de comunicación puede posibilitar que personajes como Macri, Bullrich, Larreta o Vidal hablen de educación, de vacunas, del trabajo o de los precios sin que se les mueva un músculo de la cara. En la alocada carrera por sembrar el caos y esmerilar al gobierno nacional, la derecha trabaja nuevamente por el desmadre sanitario convocando a una “rebelión” civil frente a las restricciones adoptadas. Se apoya en el sector más afín del Poder Judicial y en una base social rabiosa y siempre presta para blandir las cacerolas. Pocos, pero con mucha pantalla.

La segunda ola de COVID viene causando estragos en Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay. La llegada a nuestro país era inminente. No sin dificultades, la Argentina ha ejecutado (desde diciembre para acá) un plan de vacunación sostenido y sin interrupciones, a partir de los acuerdos con la República Popular China y la Federación Rusa. Sobre este asunto en particular mostraron un insistente interés los enviados de la administración Biden a nuestro país, entre ellos el jefe del Comando Sur. Su breve estadía coincide con la “radicalización” que mostraron los referentes de Juntos por el Cambio, en especial Larreta, que venía hamacándose entre “halcones” y “palomas”. Las buenas artes de la Embajada.

Tanto Alberto como Axel Kicillof tuvieron expresiones firmes y claras frente a la provocación urdida desde la Ciudad de Buenos Aires, el principal foco de contagios a nivel nacional. Los impulsos autonomistas de los distritos ricos (franja central del país) engranan perfectamente con el secesionismo que los yanquis impulsaron en diversos escenarios, con Bolivia como antecedente más cercano. Lo cierto es que el enemigo quiere llevarnos a un colapso, a situaciones de desesperación en la gestión de la pandemia. Más allá del barro mediático, una franca mayoría respalda las medidas de mayores cuidados orientadas para el AMBA.

La economía es el otro frente donde se agudiza la confrontación con los grupos del poder económico que pretenden seguir elevando sus márgenes de ganancia a costa del padecimiento de millones de compatriotas, en particular de los más humildes. La inflación de marzo fue del 4,8%, en línea ascendente más allá de los aumentos estacionarios. Alimentos es lo que más urge retrotraer, de ahí las medidas que el gobierno (desde la Secretaría de Comercio Interior) impulsa con más decisión. Son una batería, entre ellas: nuevo registro para el control de la exportación de carnes, donde es norma la subfacturación; mercados móviles para la venta de frutas y verduras a precios mayoristas; se negocia con empresas alimenticias una nueva canasta de productos a precios accesibles, de cumplimiento obligatorio en todo el país; se implementará un sistema móvil de comercialización de carnes, comenzando en el Gran Buenos Aires; puesta en marcha del programa Pymes en Góndolas; financiamiento a pymes, cooperativas y agricultores familiares para aumentar y mejorar la producción de alimentos frescos.

Por otra parte, la Secretaría de Comercio Interior incorporará 500 nuevos fiscalizadores a las tareas de control de abastecimiento; se pone en funcionamiento el SIPRE, para monitorear la evolución de precios y abastecimiento de mercados; control de rotulados para tratar de evitar el engaño en la presentación de productos; se pone en marcha el Observatorio de Precios, integrado por representantes de distintos ministerios y asociaciones de consumidores. Habrá que verlas andar y garantizar su cumplimiento. Enfrente tenemos a los reyes de la especulación y del saqueo.

La participación y organización de las masas sigue siendo lo determinante, no basta con decisiones administrativas. Hay un pueblo victorioso que sigue dando testimonio en este sentido. El pasado 16 de abril se cumplieron 60 años de la derrota del imperialismo norteamericano en Playa Girón, un hito histórico y sin precedentes en América Latina. Coincidió el aniversario con la realización del 8vo Congreso del Partido Comunista de Cuba. Allí la generación histórica de la Revolución Cubana, con el compañero Raúl Castro al frente, traspasó las principales responsabilidades partidarias a una nueva generación, fogueada durante décadas al calor de la lucha. El camarada Díaz Canel asumió al frente de la organización de vanguardia del pueblo cubano, con una orientación indeclinable: la continuidad del socialismo y la defensa de las conquistas revolucionarias. Una vez más, como hace 60 años, frente a las narices del “norte revuelto y brutal que nos desprecia”. Sólo nos queda reverenciar el ejemplo de Fidel, de Raúl y del pueblo heroico.