DE MAL EN PEOR

Cae la economía, crece el desempleo y la pobreza

A contramano de los dichos del gobierno, la economía argentina experimentó en el segundo trimestre del año una caída del 0,6% frente al trimestre anterior. Además creció la desocupación, la pobreza (pese a estar dibujada) y se derrumbó la tasa de inversión de las empresas. Ese es el costo del rumbo económico del gobierno neoliberal de Milei, que ya no le alcanza con inventar números. El desempleo sigue subiendo pese a que es amortiguado por el trabajo precario y el subempleo. Es una repetición del neoliberalismo de los 90 pero con salarios más bajos. Casi todas las actividades intensivas en empleo están en rojo, principalmente la industria, el comercio y la construcción. Si no fuera por la minería, el petróleo y el gas, el derrumbe sería calamitoso. Gracias a los pozos petrolíferos de Vaca Muerta y la exportación de gas vía el gasoducto Néstor Kirchner, se estima que la actividad general podría dar positivo en un 2% a fin de año. El resto de la economía mientras tanto no encuentra piso. De hecho, la inversión general de las empresas tuvo una caída estrepitosa en los últimos meses del -11,1%. Se sabe que hay una correlación entre crecimiento futuro del PBI y tasa de inversión, por lo que ya podemos ir dándonos una idea de lo que le espera a la actividad económica de cara al año que viene.

Un informe del Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) destaca que “la utilización de la capacidad instalada continúa en sus niveles más bajos en términos históricos con una caída de 5,2 puntos porcentuales con respecto al mismo período del año previo (…) similar a los niveles de salida de la pandemia de 2020”. Visto por rubros, nadie se salva: Autopartes y Carrocerías, remolques y semirremolques retrocedieron -6,4% y -6,6% interanual. Equipos y Aparatos Eléctricos -4,4%. Equipamiento Médico -3,2%. Maquinaria agrícola -2,7%. Y la lista sigue. Por amplia diferencia, la “demanda interna insuficiente” es el factor que más limita la capacidad de las empresas para ampliar su producción. En agosto el 53,6% de los industriales lo destacó en primer lugar. Pese a este descalabro económico se podría decir que el desempleo todavía no se disparó. Y esto se debe a que está creciendo el trabajo precario e informal (aplicaciones o changas) y la subocupación. La pregunta es ¿hasta cuándo estamos dispuestos, como pueblo, a sostener esta situación?

Esta semana se conocerán los datos de pobreza del INDEC, que sabemos que están dibujados para que den un número inferior al 2023. Sin embargo, el dibujo tiene sus límites, y es cuando se compara en base a su misma metodología. Es por eso que este primer semestre les va a dar un incremento de la tasa de pobreza. Según la UCA, hoy habría un millón y medio más de pobres en relación al año pasado y 300 mil nuevos indigentes. Se estima que el porcentaje rondará el 31% de pobreza, pero sabemos bien que si se midiera de forma realista, es decir, tomando los servicios, alquileres y alimentos con la ponderación real en base a los salarios, el porcentaje sería muchísimo mayor. Con una corrección de la canasta básica y tomando la misma metodología de la EPH que se utilizaba en gobiernos anteriores, la pobreza debería rondar el 50%. Así y todo, con dibujo de por medio, el incremento es evidente. Y si no se disparó todavía más, es gracias a que siguen sosteniendo la Asignación Universal por Hijo (AUH), que se duplicó en términos reales (otra incoherencia del gobierno libertario que venía a terminar con los planes sociales).

En cuanto a lo que se viene a futuro, según el proyecto de presupuesto 2027 que presentó el gobierno, el ajuste va a continuar. Al caer la actividad, también lo hace la recaudación, por eso la única forma que tienen para sostener el superávit fiscal trucho que muestran, es manteniendo impuestos regresivos a los trabajadores y recortando más y más todas las partidas presupuestarias del Estado. Y obviamente, que ese ajuste recaiga sobre la clase trabajadora, nunca sobre los multimillonarios y oligarcas. Según el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el ejecutivo planea recortar Servicios Sociales un 26,5% (en términos reales en relación a 2023); Vivienda y Urbanismo un 99,3%; Agua Potable y Alcantarillado un 94,4%; Promoción y Asistencia Social un 80,2%; Seguridad Interior un 39,4%; Sistema Penal un 31,0%; Defensa un 27,9%; Tecnología e Innovación un 45,7% y Educación y Cultura un 51,2%. Para el CONICET por ejemplo, se proyecta una reducción interanual de 9,6% en becarios, que ya acumula una baja de 24% respecto de 2023, y de 6% en proyectos financiados.

Todo esto es lo que se juega el año que viene en las elecciones presidenciales de octubre y, como pueblo, tenemos que estar a la altura de las circunstancias para evitar que este modelo económico siga destruyendo y desorganizando nuestras vidas.

DESEMPLEO Y POBREZA

  • 7,9% es el número de desocupados en la actualidad, un dato que viene creciendo en relación al 5,7% de hace tres años.
  • 45% son trabajadores informales contra un 43,2% del trimestre anterior. Un incremento de 350.000 asalariados precarios nuevos.
  • +1.500.000 de nuevos pobres habría en el primer semestre del año según la UCA y unos 300 mil indigentes nuevos en relación al año pasado.
  • 27,6% fue el número de subocupados en el segundo trimestre, un aumento del 0,4% en comparación con los primeros tres meses del año.
  • -2,4% cayó el consumo respecto al primer trimestre de 2026.

ACTIVIDAD ECONÓMICA

  • -0,6% fue la caída del PBI en el segundo trimestre del año (abril, mayo y junio) frente al primer trimestre.
  • -11,1% fue el derrumbe de la formación bruta de Capital (inversión) en el segundo trimestre, en donde los componentes más golpeados fueron maquinaria y equipos (-15,2%) y equipos de transporte (-22,1%).
  • -13,8% es apenas la expectativa empresarial de una mejora en la actividad industrial hacia fin de año.
  • -39,6% fue la utilización de la capacidad instalada de la industria metalúrgica, número similar a la pandemia, mientras sigue cayendo la actividad (-6,1% en agosto).
  • -80% de los supermercadistas no cree que la situación actual del consumo mejore.