IA, ganancias monopólicas, gobernanza global
Los beneficios empresariales correspondientes al 2º trimestre de 2026 en EE. UU. aumentaron en u$s 401.000 millones. Esto impulsó los beneficios empresariales totales a un máximo histórico de u$s 4,3 billones, un aumento de casi el 23% desde el 2º trimestre de 2025, y elevó los márgenes brutos (la relación entre las ganancias y las ventas) al 19,4%, ¡el porcentaje más alto registrado en EE.UU. desde la década de 1940!
Las grandes tecnológicas registraron más de u$s160.000 millones en ganancias provenientes de inversiones en acciones de otras empresas de inteligencia artificial durante el último trimestre. Alphabet, Amazon, Nvidia y Microsoft obtuvieron aumentos significativos en sus beneficios antes de impuestos gracias a las valoraciones de sus participaciones en acciones, incluyendo inversiones en OpenAI, Anthropic y SpaceX. Alphabet registró u$s 97.900 millones en “otros ingresos” durante los tres meses hasta el 30 de junio, mientras que Amazon reportó u$s 53.400 millones. Nvidia registró otros u$s 7.700 millones durante los tres meses hasta finales de julio.
Mientras tanto, los precios de uso de los modelos de inteligencia artificial están disminuyendo rápidamente debido a la creciente competencia de los modelos chinos, aunque el costo de GPUs, memoria, servidores y energía sigue siendo extremadamente alto. Esto está creando una brecha cada vez mayor entre lo que los clientes pagan y el costo de construir la infraestructura que sustenta la inteligencia artificial.
Además, las empresas de inteligencia artificial y los proveedores de servicios en la nube están recurriendo cada vez más a créditos para financiar sus inversiones. Según Morgan Stanley, las empresas ya habían captado u$s 217.000 millones en los mercados de deuda el año pasado. A mediados de agosto, ya habían superado esa cifra, con u$s 445.000 millones en deuda emitida, y se espera que el gasto total en deuda alcance casi u$s 600.000 millones para 2026. Esto supera el presupuesto combinado de los departamentos de Justicia, Transporte y Educación de Estados Unidos para 2026.
Los planes de inversión futura representan aproximadamente el 3% del PIB de Estados Unidos cada año hasta 2030, lo que es más que el crecimiento anual real del PIB de toda la economía.
Pero… los proveedores de servicios en la nube a gran escala cada vez más evitan registrar deudas en sus balances, estructurando sus inversiones en centros de datos como “compromisos de alquiler”. Supuestamente, el proyecto del centro de datos Hyperion de Meta, en Louisiana, no se financia con deuda: la empresa obtuvo la mayor parte del financiamiento comprometiéndose a “alquilar” el centro de datos durante 20 años. Como resultado, el préstamo de u$s 27.300 millones no aparece en el balance de Meta. Los analistas de Goldman Sachs recientemente calcularon que los proveedores de la nube a gran escala tienen “compromisos de alquiler” por un total de u$s 1.5 billones: “Este tratamiento puede subestimar el apalancamiento y las futuras necesidades de liquidez, ya que estas obligaciones eventualmente se reconocen y los pagos contractuales deben realizarse”. Y hay otros compromisos de compra estimados en u$s 1,5 billones, que son promesas de adquirir chips y electricidad. Estas promesas tampoco figuran en los balances. Por lo tanto, si bien las ganancias corporativas aumentan considerablemente, esto se debe en parte a la enorme financiación de la inteligencia artificial por parte de grandes empresas tecnológicas, en un modelo de financiación circular donde estas empresas se pagan las unas a las otras, inflando los ingresos entre ellas.
¿Cómo se recuperará esa inversión, cuando al día de hoy todavía trabajan a pérdida y los primeros intentos de llevar los precios cerca de su valor real generaron una estampida de usuarios de EE. UU. hacia los modelos chinos?
De acuerdo con algunas estimaciones, las empresas de inteligencia artificial necesitarán generar u$s 10 billones anuales en ingresos solo para justificar la inversión de capital que se está realizando, ¡una cifra igual aproximadamente al gasto anual global en alimentos y atención médica!
Entretanto, el crecimiento del PIB real de Estados Unidos se desaceleró al 2,1% interanual en el segundo trimestre, frente al 2,7% del primero, y la inflación está aumentando a un ritmo superior al 4% anual. Podría alcanzar el 5% a finales de año si la guerra con Irán continúa. Si la Reserva Federal decide aumentar su tasa de interés de referencia para intentar controlar la inflación, esto podría provocar una fuerte caída en los préstamos y una “corrección” en el mercado de valores.
Es en este contexto que algunos de los principales referentes de las corporaciones yanquis dueñas de las IA, de pronto han salido a agitar “temores” de que las IA podrían salirse de control y a sugerir que el Estado debe aminorar o incluso pausar su desarrollo.
¿Los grandes beneficiarios de esta “burbuja” al servicio de intereses privados y modelos cerrados están buscando un “chivo expiatorio” para la debacle financiera en ciernes? Entretanto, China sigue avanzando, a solo algunos meses por detrás de los modelos de punta yanquis. Junto con diversas partes, impulsó la creación de la Organización Mundial de Cooperación en Inteligencia Artificial, y ha desarrollado centros internacionales de cooperación en aplicaciones de inteligencia artificial con los países BRICS y otros, que proporcionan plataformas importantes para una cooperación más estrecha en inteligencia artificial a nivel mundial, especialmente para los países del Sur Global.
Acreedora del mundo, y con economía planificada, controla el cómo, el cuándo, el dónde y el para qué del desarrollo de su IA.
Xi Jinping, en la Conferencia Mundial de IA-2026 llevada a cabo en Shanghai con la asistencia de 29 países, dijo: “Debemos adherirnos al principio de apertura y beneficio mutuo, y promover un desarrollo impulsado por la innovación. La inteligencia artificial, que se está convirtiendo en un motor clave del crecimiento económico mundial y un acelerador del cambio en los factores de crecimiento, está transitando del mundo digital al mundo físico. Debemos aprovechar esta oportunidad histórica y única para fomentar el código abierto, la transparencia, la colaboración y el intercambio. (…) Debemos avanzar de manera coordinada en la transformación y modernización de las industrias tradicionales, en el desarrollo de las industrias emergentes y en la planificación a largo plazo para las industrias del futuro, para que todos los sectores y empresas puedan beneficiarse de la inteligencia artificial (…) Debemos promover la solidaridad y mejorar la gobernanza global. La inteligencia artificial es un activo invaluable que encarna la sabiduría colectiva de la humanidad. Debemos practicar un multilateralismo genuino y reconocer el importante papel de la ONU (…) Debemos llevar a cabo una amplia cooperación internacional y ayudar a los países del Sur Global a fortalecer sus capacidades para superar la brecha de la IA y la brecha digital, promover el desarrollo sostenible y evitar la creación de nuevas injusticias históricas en el ámbito de la IA”.






































